Los subsidios por enfermedad que brinda el Banco de Previsión Social (BPS) han aumentado en forma exponencial desde que cambió el régimen hace cinco años. El sector de la industria manufacturera tiene la mayor participación de certificaciones en relación al número de cotizantes, de acuerdo a datos brindados desde el organismo público. La representación empresarial en el directorio del BPS asegura que los trabajadores han abusado del instrumento, lo que genera cuantiosas pérdidas.
De acuerdo a las últimas cifras disponibles del BPS, a agosto de 2014, la industria manufacturera con 8.484 trabajadores con subsidio por enfermedad de 157.724 cotizantes es el principal sector –al representar el 5,38%– que utiliza este instrumento. Le sigue el sector de suministro de agua, alcantarillado, gestión de desechos y actividades de saneamiento (5,34%), servicios sociales y relacionados con la salud humana (5,26%), actividades administrativas y servicios de apoyo (3,98%) En tanto, con 8.836 el comercio al por mayor y al por menor, reparación de los vehículos de motor y de las motocicletas es el que más trabajadores beneficiarios del subsidio poseía, pero su peso relativo es menor (3,52%) por tratarse del rubro con mayor número de cotizantes. Por debajo, también en términos relativos, se ubica el rubro alojamiento y servicios de comida (3,52%).
En total, hay 1.053.000 trabajadores registrados ante el BPS que pueden acceder a esta prestación social. En tanto, en setiembre pasado el subsidio por enfermedad benefició a 41.319 personas, algo menos de los 44.425 de agosto, que significó un récord histórico para los números del BPS.
El máximo anterior se había alcanzado en junio de 2013, cuando se beneficiaron 41.823 trabajadores con esa prestación. El monto promedio por subsidio de enfermedad, a setiembre, era de $ 8.044. Desde 2010, cuando el BPS dejó de realizar el doble control de las certificaciones médicas, los subsidios por enfermedad se multiplicaron por cuatro.
La representante de los empresarios ante el BPS, Elvira Domínguez, aseguró que se pierden
US$ 5 millones al mes por certificaciones médicas falsas de trabajadores que acreditan tener una enfermedad que no padecen. “Estamos tirando el dinero en gente que dice estar enferma y no lo está”, aseguró a El Observador. Mensualmente se paga US$ 13 millones en subsidios por enfermedad a los trabajadores, incluyendo esos US$ 5 millones con irregularidades que denuncia Domínguez.
La directora del BPS indicó que se incrementaron las certificaciones médicas con enfermedades que no son demostrables con exámenes médicos, como el estrés, la gastroenterocolitis, y los dolores musculares, de huesos o articulaciones. “Los certificados por enfermedades oncológicas y cardiológicas crecieron como la cantidad de cotizantes” pero las otras aumentaron por encima del número de cotizantes, añadió. “Hay certificados que no responden a la verdad”, enfatizó.
Un informe que analiza los subsidios por enfermedad entre 2011 y 2013, que fue entregado por la representación empresarial del BPS a El Observador, asegura que en las variaciones entre 2012 y 2011, los trastornos mentales se incrementan en 31,2%, las enfermedades originadas en anomalías congénitas y en afecciones originadas en el período perinatal en 42,3% y 45,3% respectivamente, los traumatismos aumentan en poco más del 27% y en el entorno del 22% aquellas originadas en complicaciones del embarazo, parto, puerperio y aparato digestivo.
En tanto, de la comparación entre 2013 y 2012, persiste “un mayor aumento relativo” en las enfermedades derivadas de anomalías congénitas, 26,8%, los trastornos mentales se expanden en 16,3%, y en el entorno del 12% las causadas por traumatismos y enfermedades del sistema osteomuscular.
El análisis presenta “una mayor proporción de beneficiarios en las actividades vinculadas al comercio por mayor y menor, la industria manufacturera y servicios relacionados con la salud humana y la producción agropecuaria, forestación y pesca”.
El ausentismo, otro tema que inquieta
El ausentismo laboral es una de las principales preocupaciones de las empresas en la actualidad. Desde la Cámara de Industria han afirmado que algunas empresas declararon tener entre 7% y 8% más del personal que necesitan para sostener la producción. “El ausentismo es un tema que preocupa a las empresas en este momento y, de hecho, ocupa un lugar central en la agenda de los gerentes de recursos humanos. Hemos observado un incremento de los niveles de este indicador, en empresas de distintos sectores”, señaló a El Observador Fernando Aldabalde, gerente comercial de Manpower, a principios de febrero.