El ídolo deportivo Diego Maradona, enfurecido porque se quiere ir a Cuba y descontrolado por el síndrome de abstinencia, tuvo que ser sujetado en el establecimiento neuropsiquiátrico en el que está internado, aunque su salud sigue estable, dijeron a la AFP fuentes médicas y amigos del paciente.
La irascibilidad del ex capitán del seleccionado argentino llegó a tal punto que este martes debió ser amarrado, controlado y contenido para evitar que se dañe a sí mismo o que dañe a otros.
Para sedarlo se utiliza una bomba infusora de goteo, que lo calma lentamente, y no una inyección que lo dope, aclararon las fuentes.
Según el abogado, la familia de Maradona "está decidiendo en estos momentos a qué lugar del mundo será trasladado" el paciente, que fue ingresado el domingo para seguir un tratamiento por su adicción a las drogas en la Clínica privada del Parque, en la localidad bonaerense de Ituzaingó.
En su segundo día en el establecimiento neuropsiquiátrico, el ídolo deportivo "recibe asistencia psicoterapéutica y psicofarmacológica con el objeto de preservar y consolidar la homeostasis (equilibrio) psico-orgánica", señaló el parte médico del martes.
En tanto, el abogado de Maradona pidió el martes que se retire la prensa de los alrededores de la clínica psiquiátrica porque "hay una situación de acoso periodístico que produce malestar".
A los hinchas que hacen una constante procesión, para dejar recuerdos, pancartas y camisetas para Maradona, se sumó el martes un grupo de jóvenes evangélicos que oraron a metros del ingreso al centro de salud por la recuperación del ex jugador, inspirador de "la mano de Dios".
El ex futbolista insiste en que quiere continuar su tratamiento en "La Pradera", una institución de La Habana donde intentó rehabilitarse de su adicción luego de su primera crisis cardiaca en enero de 2000, dijeron las fuentes.
El ex capitán de la selección argentina - que se moviliza en un área que está aislada conformada por tres habitaciones contiguas y que tiene personal de seguridad - es controlado las 24 horas por médicos del equipo de psiquiatría del hospital.
(AFP)