El 2016 pasará a la historia como el año en el que se conoció el dopaje sistemático en Rusia, que condicionó los Juegos Olímpicos de Río, y en el que se destaparon los abusos sexuales sufridos hace años por futbolistas ingleses en sus clubes. La rémora de amaños en partidos de distintos deportes y las secuelas del escándalo de corrupción dentro de FIFA, aún pendiente de juicio, fueron otros puntos negros de los últimos doce meses, que acaban con investigaciones de Hacienda a futbolistas de de primer nivel.
Un año escandaloso para el deporte
Dopajes, corrupción, evasiones fiscales y abusos sexuales