En la era de aplicaciones de citas como Tinder y Happn, el británico Matthew Hussey (32) ha creado una especie de “miniimperio”, al decir de The New York Times que le dedicara una nota este año, como coach de relaciones enfocado en aconsejar mujeres que buscan el amor.
Su libro Get the guy se convirtió en bestseller, pero su verdadero negocio se basa en sus redes sociales, donde tiene más de 2 millones de seguidores (solo 1,89 millones en Youtube).
El "miniimperio" de Hussey está construído en el conocido modelo Freemium que se utiliza tanto en Internet, pero de una manera escalonada. Consiste en ofrecer parte del producto de forma gratuita (como consejos específicos del estilo frases seductoras que no fallan o cómo responder a determinados mensajes de texto), y también programas online más completos a precio accesible (por ejemplo US$ 7 por Qué quieren los hombres: siete secretos para atraerlo en lugar de alejarlo) para pasar luego a un importe mayor por asistir a eventos de forma presencial, como conferencias o un retiro de seis días en un resort de Fort Lauderdale, Florida, junto a un equipo de coachs liderado por Hussey.
Su negocio se basa fundamentalmente en un estado de “desilusión” que la tecnología ha traído al mundo de las citas, según opinó en una entrevista concedida a La Nación. “(Las personas) encuentran muy deprimente que, por un lado, se les asegure que nunca hubo tanta gente disponible, tantas posibilidades y opciones para conocer a alguien nuevo, y que, por el otro, ellas vivan algo tan diferente. El discurso de citas actual es de abundancia, de encuentros, de sexo y afinidad, pero no es lo que ellas experimentan. Se supone que en cualquier lado y por cualquier red puede caernos una posibilidad de amor real, pero, a la hora de la verdad, se nos está haciendo difícil incluso llegar a los encuentros cara a cara. Y además, cuando esas citas finalmente se dan, generalmente no son lo que esperábamos”, explica.
"Sí, podemos romper una relación, no conseguir un objetivo, fallar en algo y, aún así, querernos, tenernos paciencia y salir adelante. Ese resto energético es lo que nos hace pararnos firmes y que los demás lo perciban. Podemos, y de hecho, vamos a perder muchas cosas en la vida, pero si tenemos ese núcleo de confianza en nosotros mismos bien trabajado, vamos a estar bien."
Además de recomendaciones sobre cómo encarar una aproximación online con un hombre o quien debe pagar la cuenta en la primera cita, en un episodio de uno de sus podcast Hussey también brindó un consejo de negocios.
Allí describió una tendencia que lo "deprime". Hussey visualiza en algunos negocios que tienen contacto directo con el cliente una suerte de frialdad y distanciamiento por parte de los empleados. "Las personas que sirven parecen no tener habilidades sociales (...) Un cliente ordena algo y lo empiezan a hacer sin ni siquiera decir ok. Parece que se está volviendo aceptable que se empiecen a desarrollar negocios en los que ya no tenemos que actuar de manera simpática", señaló al poner como ejemplo el servicio de cafetería. Opinó que por más que se sirva un café excelente, si al lado abren otra cafetería donde se recibe "media sonrisa y un poco de amor", dejaría de ir a ese lugar inmediatamente.
Recordó tanto a los pequeños como grandes negocios, que aquellos que tengan empleados simpáticos y empáticos, son quienes van a ganar en el largo plazo. "Hay quienes piensan que su producto es tan bueno como para tratarte de manera arrogante. La lección es que la gente siempre le compra a la gente. Las empresas y las marcas que sobreviven son a las que disfrutamos comprándole", añadió.
Para Hussey, el que a veces las compañías tengan sistemas equivocados o que fallan, no es excusa para evitar tener un cara a cara con el cliente y ofrecer una buena actitud.
"Mi mensaje es simple: hay que dejar de tratar de ser cool, y evitar nuestro ego, cuando estamos vendiéndole a las personas y haciendo negocios. Hay que ser el tipo de persona con la que la gente disfruta gastando dinero. Cuando alguien llega hasta nosotros para dejar su dinero, para invertir -podría hacerlo en cualquier lugar pero elige hacerlo con nosotros-, merece un tipo particular de respeto, atención y amabilidad", sentenció. Según Hussey cuando esta actitud se pierde, el que sufre es el negocio.
1. No te castigues
No te flageles cada vez que las cosas no salen como vos querés. Mantené un discurso interno positivo y siempre valorá los esfuerzos que hacés por estar mejor.
2. Volvé a levantarte
Sé resiliente. Mucha gente, al terminar una relación, queda entumecida, deja de sentir, deja de arriesgar, se resigna. Debemos considerar que sentir es valioso, que arriesgarse es valiente. No te juzgues por hacer apuestas.
3. Alejate de lo que te hace mal
Movete de donde no te sientas valorado. Aprendé a irte, a dar portazos, a decir "esto no es para mi" con la convicción de que algo mejor te espera. Tener confianza en uno mismo es también tener la convicción de que la suerte estará de nuestro lado.