Agustín mira la pelota. La aprieta fuerte entre sus manos. Sonríe. Como verificando que sus sensaciones pertenecen a la realidad y no al mundo de los sueños. El problema es que esos mundos ahora se parecen.
Un despertar en el mundo de los sueños
Agustín Gutiérrez –el crack de Racing– le hizo cuatro goles a Danubio y su teléfono no para de sonar