Para los dirigentes tupamaros que contaron la “historia oficial” del auge y la caída del movimiento guerrillero, el testimonio de Amodio Pérez debe ser descartado ya que proviene de un pobre tipo, de un fantasma del que siempre habrá que desconfiar. Sin embargo, quienes han escrito sobre el MLN coinciden mayormente en que la aparición de Amodio abre la puerta para una nueva versión de la historia que, más allá de detalles, debe ser escuchada.
El politólogo Adolfo Garcé quien escribió el libro Donde hubo fuego –que se concentró en la historia de los tupamaros luego de 1985– dijo “no tener ninguna duda” acerca de la importancia del testimonio de Amodio. “Esto es una batalla entre mitos, entre constructores de leyendas. Y que aparezca otro relato por fantasioso que parezca enriquece el cuadro. Aparece un pincel nuevo”, dijo Garcé. “Amodio Pérez no es cualquier persona. Todos los tupamaros reconocen que fue uno de los principales jefes y que comandaba la columna 15, una de las principales del movimiento. ¿Cómo no va a tener valor su testimonio?”, agregó el politólogo.
En tanto, el escritor Hugo Fontana dijo que la aparición de Amodio Pérez “le está pegando una sacudida a la mística creada por algunos narradores del MLN y está resquebrajando la historia que se ha diseminado y a la que el colectivo uruguayo ha terminado adhiriendo”. Fontana es el autor de La piel del otro, una novela en la que cuenta la historia del exguerrillero en base a entrevistas a personas que lo conocieron.
“El MLN tiene muy buenos narradores pero Amodio también es un excelente narrador. Narró durante 40 años con el silencio y ahora narra con su presencia. Las cartas representan una nueva interpretación del personaje y, de aquí en más, la historia la tendrán que contar otros”, dijo Fontana.
El escritor consideró “grave” que no se le den a las cartas de Amodio la trascendencia que tienen. “Lucía Topolansky dice que Amodio no existe. Pero eso forma parte de un pensamiento mágico: ‘si no hablo de él entonces no existe’. Mauricio Rosenconff dice que es un fantasma. Pero, claramente, Amodio es una persona de carne y hueso”, consideró Fontana.
El jueves en Búsqueda la profesora de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad estatal, Clara Aldrighi dijo que las declaraciones de Amodio deber ser analizadas “con suma cautela”. “Si se comprobara que los mensajes provienen efectivamente de Amodio, deberían ser contrastados muy rigurosamente con otras declaraciones, pues esta persona estuvo vinculada –no sabemos por cuantos años–a un servicio de inteligencia. La abudante bibliografía existente sobre los servicios secretos a nivel mundial, demuestra que algunos de sus funcionarios son expertos en elaborar lo que llaman ‘desinformación’; artículos de prensa, declaraciones y otros textos de difusión pública, que combinan numerosas informaciones verdaderas para dar verosimilitud al conjunto, con otras totalmente falsas, pero que responden a un finalidad política”, dice la exmilitante del MLN.
A su vez, el periodista Alfonso Lessa –autor entre otros del libro La revolución imposible y Estado de Guerra– reconoció que la aparición de Amodio abrió una polémica sobre la relevancia de sus dichos y consideró “razonable” que quienes se sintieron traicionados por el exguerrillero le den la espalda y que a otros les interese el relato. “Se han escrito un montón de libros sobre la guerrilla y muchos fueron éxito de ventas. Algunos de ellos estuvieron dedicados a Amodio Pérez o aluden a él. Entonces también parece razonable, al menos para quienes no estuvieron involucrados en el MLN, escuchar las versiones del ex jefe guerrillero, gusten o no. Aún desde la ausencia de grandes novedades, los planteos de Amodio Pérez van más allá de su traición, e incluyen aspectos internos del MLN, temas estructurales, diferencias y motivos de la derrota militar de la guerrilla”, dijo Lessa