El director alemán Wim Wenders tenía una relación entrañable con la bailarina Pina Bausch, quien en la década del 70 reformuló las bases de la danza contemporánea, acercándola al teatro y a la dramatización, y dándole una relevancia plástica muy original.
Un homenaje a la plástica del cuerpo
Wim Wenders reverencia a la bailarina Pina Bausch en un filme en 3D