Reflexiones liberales > Cartas del director / Ricardo Peirano

Un momento de celebración

Una propuesta completa como la de Eduy21 nunca estuvo en la palestra a consideración del público ni de ningún gobierno

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20 de mayo de 2018 a las 05:00

Quizá nadie mejor que el senador del Partido Independiente Pablo Mieres, logró resumir lo que se vivió el pasado miércoles 16 en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Ese día, el movimiento ciudadano Eduy21 presentó su "Libro Abierto: Propuesta para apoyar el Acuerdo Educativo". La calidad de los proponentes –Fernando Filgueira, exsubsecretario de Educación en el actual gobierno, Renato Opertti, experto de reconocimiento internacional en educación, y Juan Pedro Mir, exdirector general del Ministerio de Educación en el actual gobierno y despedido de mala manera, y junto a ellos un destacado grupo de expertos y docentes- fue motivo más que suficiente para llenar el salón con representantes de todos los partidos políticos con representación parlamentaria, con empresarios, docentes, sindicalistas, autoridades de órganos educativos y, sobre todo, con ciudadanos preocupados por el estado de la educación pública en nuestro país y la incapacidad oficial para encarrilarla.

Cuando Mieres hizo uso de la palabra y señaló que esta era "una noche de celebración, de alegría, de recreación y resurrección de la esperanza de que puede haber un cambio de fondo en educación", estaba recogiendo el espíritu del ambiente: aún se puede realizar ese cambio profundo en la educación que el 90% de la ciudadanía anhela. Y aunque algunos matices en las propuestas concretas presentadas sean motivo de debate ya que, por cierto, esta no es una propuesta cerrada sino abierta a otros aportes, lo importante es que tiene una filosofía que va en la dirección correcta.

Tiene una filosofía en la que coincidieron los partidos convocados en 2010 por el presidente Mujica, pero que nunca se pudo implementar ni en ese gobierno ni en el actual. Tiene una filosofía que comparten docentes de todos los partidos. Es una propuesta que va a fondo en temas sustanciales como la autonomía de los centros educativos, el nuevo estatuto docente que cambie las condiciones de los educadores y premie a los mejores, que introduzca una nueva curricula, una nueva ley de Educación que haga olvidar la nefasta ley aprobada en el año 2008, que dé más potestades al Ministerio de Educación, que hoy ve pasar la pelota delante suyo sin poder intervenir en el partido. Por ello es motivo de celebración y de esperanza, que eran quizá los sentimientos predominantes en el Salón de los Pasos Perdidos. El sentimiento de que la batalla de la educación no estaba perdida.

Y lo más notable del acto de esa noche fue que la iniciativa del cambio provenía de la sociedad civil. De una sociedad civil vigorosa que no está dispuesta a que le arrebaten la esperanza, a que le arrebaten el futuro de nuestros hijos. Aquí nadie se puso a esperar nada del Estado ni a pedir nada al Estado. Aquí un grupo de especialistas se quitó las escarapelas políticas y dedicó su esfuerzo y su tiempo a presentar un proyecto integral de reforma educativa que sirva a quienquiera que sea gobierno en el año 2020. No hubo las típicas mezquindades de "esto no me conviene porque favorece al partido tal o al partido cual".

Este proyecto es una prueba, además, de cuan posible es ponernos de acuerdo los uruguayos para atacar otros de los grandes problemas que nos afectan: la inseguridad, la marginalidad y la fractura social, la necesidad de generar empleo genuino y no empleos públicos, la construcción de una verdadera sociedad del conocimiento aprovechando las tecnologías de la información, la falta de un crecimiento sostenible que ofrezca un buen horizonte a los uruguayos, el fortalecimiento de la competitividad, la resolución de la forma de insertarnos internacionalmente en un mundo cada vez más complejo.

Eduy21, viniendo de la sociedad civil, ha marcado un camino en el campo de la educación. Ojalá se concrete rápido antes de que sople el viento electoral y antes de que los aguafiestas de siempre digan "esto ya se ha implementado", "los planes del gobierno recogen un 70 u 80% de la propuesta". Una propuesta completa como esta nunca estuvo en la palestra a consideración del público ni de ningún gobierno. Y además que el ejemplo cunda en otras áreas, en las cuales nuestro país está muy necesitado de ese aporte ciudadano que, harto de ir a la deriva o de esperar vientos favorables, se planta no con quejas sino con propuestas claras y viables. Con esa esperanza, aprovechemos este momento para celebrar esta bocanada de aire fresco que mucho necesitamos y que Eduy21 nos ha preparado para estudio y ejecución.

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