26 de junio de 2014 16:02 hs

Hay algunas cosas que sería sano que quedaran claras. Para empezar: la FIFA no sancionó a Luis Suárez porque es un organismo de mafiosos que quiere perjudicar a Uruguay, que es una tierra de hombres simples y honestos. Lo sancionó porque mordió a un jugador, por tercera vez en su carrera. Porque en el fútbol son normales las patadas y los codazos pero no las mordidas. No deben serlo. No lo son en el fútbol uruguayo ni en el fútbol de ningún país. No vale morder. Está mal.

En segundo lugar: el fútbol es una de las señas de identidad uruguayas y se vive con una pasión singular en ese pequeño país, pero es un juego, no una guerra. Cuando se usó la palabra “prócer” para referirse a Suárez en una victoria un 19 de junio y cuando se usan las palabras “hazaña”, “valentía” y “pundonor” se hace en sentido figurado. No hay que creerse que es lo más importante de la vida. No lo es. Es un deporte, un entretenimiento. Nada más.

Más noticias

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos