Este sábado 15, la muy porteña Orquesta Típica Fernández Fierro se presenta en el Audiorio del Sodre con su ya conocido encare particular del tango. El Observador conversó con dos de sus integrantes, el contrabajista Yuri Venturin y el bandoneonista Flavio “Ministro” Reggiani, que no pararon de interrumpirse jocosamente y completarse las frases del otro.
La OTFF es un grupo que se considera rockero dentro de los límites del sonido tango, desde la experimentación con distorsiones, la puesta en escena y la independencia con que encaran todos sus proyectos, hasta la creación de una suerte de teatro -el Club Atlético Fernández Fierro-, un lugar “de música, no de tango” en el que se presentan dos veces por semana.
Llegan a Montevideo con Tan idiotas como siempre, su quinto disco, que puede escucharse en su página web (fernandezfierro.com), un trabajo enérgico que llaman “su obra más rockera”.
¿Qué pueden contar del nuevo disco?
Yuri: habíamos compuesto un grupo de tangos que ya nos parecía que conformaban un cuerpo bastante homogéneo en su heterogeneidad, porque si bien no todos los temas tienen la misma línea, sí que hay una estética generalizadora. Queríamos darle una vuelta de tuerca al sonido.
Ministro: Vamos a estar dando una primicia, porque este disco no lo llegamos a presentar en Buenos Aires todavía, es una primicia para Montevideo. Y: Los vamos a tener de conejillos de indias.
M: Nosotros grabamos la orquesta en vivo, no tiene agregados. Si hay algo que les gusta del disco, en vivo lo vamos a hacer igual, pero con todo el poder del vivo. Que justo es la característica de este disco: tiene mucho poder.Y: También vamos a hacer algunos estrenos que no están ni en el disco. Ya empezamos a anticipar el próximo.
M: Claro, es que este se atrasó por razones ajenas…
Y: Al sentido común.
M: (risas) Por algo se llama Tan Idiotas Como Siempre.
¿Buscaban un sonido más rockero?
M: Sí. Nosotros somos una formación de orquesta típica, una formación que quedó fuera de época, porque por un tema económico no sirve llevar a quince músicos a ningún lado.
Y: ¿Y qué hacemos acá si no sirve?M: A nosotros nos sirve porque somos muy grossos (risas). En un momento había orquestas típicas en todos lados en Buenos Aires, era una cosa cotidiana. Pero en los 60 empezó la crisis de las orquestas típicas, las que quedan son institucionales. Las bandas de rock saben en dónde tienen que grabar y cómo, pero las orquestas típicas tenemos que ir experimentando.
Y: Está todo por hacerse.
M: Claro, tenés que buscar el sonido, de qué forma grabar. Tenés que inventarlo todo.
Y: Antes se grababa buscando reproducir lo más fielmente el sonido natural de la orquesta, y nosotros no buscamos eso. Buscamos un sonido eléctrico, rockero, por eso hemos experimentado con distorsiones. No queremos reflejar una realidad, sino crear un sonido. Como no hay de dónde tomar modelos, hay que experimentar.
Experimentan y hacen temas propios. ¿Rechazan los clásicos?
M: No, lo que pasa es que cambian los tiempos. Nosotros venimos con otra cabeza, de escuchar otra música. De repente estás escuchando el álbum negro de Metallica y después pasás a un disco de Pugliese y decís “Uh, me gustaría que esto suene como el disco de Metallica”. Un estándar de calidad de sonido que se te mete en la cabeza y que hay que encontrarlo, tanto en el tango como en cualquier música.
Y: A mí me parece que el problema no es de calidad. Las grabaciones de los 60 y 70 del tango son muy buenas, pero el tema es que todavía no había pasado el agua que pasó bajo el puente en los últimos 50 años. Estas grabaciones de que estamos hablando fueron en la misma época en que los Beatles empezaron a grabar, y lo que cambió a partir de ahí hasta el día de hoy no se puede obviar. Es parte de la cultura musical de Occidente y nosotros somos parte de eso. No podemos mantenernos ajenos.
M: Nosotros escuchamos un montón de tango; es una raíz en nuestro sonido. No es que de golpe metemos una guitarra eléctrica. Es un tango bien de raíz, con una estética en la parte escénica, la parte visual, más que ver con un espectáculo que lo acostumbrado en tango. Mucha gente piensa que respetar es hacer lo mismo que los clásicos.
Y: Creemos que respetar a los referentes es cada vez alejarnos más de lo que ellos hicieron, es hacer nuestro propio camino dentro del tango. Estamos en esto porque es una música que amamos profundamente. Queremos ir aportando nuestra visión a esta música.
M: Haciendo covers no llegaríamos a nada más que a copiar lo que ya está ello.
Dicen que con este disco se sacan la etiqueta de orquesta joven. ¿Por qué no les gustaba?
Y: Creemos que la música es una sola, esto de que sea tango joven… En cierto momento en Buenos Aires, cuando arrancamos, se armó como ese cuadrito de grupo de tango joven, pero nos parece que no tiene mucho sentido.
M: Es una marca. Suena bien “tango joven”, pero para que te vayan a ver los jóvenes tenés que hacer algo nuevo, actual. Es una orquesta contemporánea.Y: Estamos vivos y queremos reflejar eso en lo que hacemos. No presentamos en el escenario una pieza de museo, sino algo que está vivo y se renueva constantemente.