Treinta y un maneras de conformar un objeto artístico colectivo, a cargo de grupos provenientes de países tan diversos como China, Rusia, Alemania y Uruguay, compartirán espacio físico desde esta tarde y hasta el 2 de diciembre en la sala principal del Subte.
La exposición titulada El ojo colectivo, en busca de otra subjetividad es organizada por el colectivo artístico uruguayo alonso+craciun y fue producida por el Instituto Goethe.
El proyecto dio sus primeros pasos a partir de la visita del crítico de arte alemán Norbert Jocks que llegó a Uruguay para dar una conferencia en el instituto a principio de 2011. En ese momento, Sebastián Alonso y Martín Craciun le propusieron un proyecto para promover el crecimiento de la creación artística colectiva a nivel local, que desde su punto de vista estaba “escasamente desarrollada”.
Así nació El ojo colectivo una plataforma web en la que grupos de artistas, curadores y ciudadanos de Europa y de Sudamérica se conectan en red, intercambian ideas y se presentan en público con obras, proyectos, videos, fotos, exposiciones y acciones.
La exposición física que ahora llega al centro municipal tiene como objetivo lanzar públicamente esta plataforma y, de esta manera, poner en juego una primera aproximación a la problematización de la curaduría colectiva.
“La idea es promover la reflexión sobre los procesos contemporáneos de creación artística en el ámbito colectivo y su influencia en la esfera pública, así como facilitar la interacción entre los artistas, la crítica y los teóricos del arte”, contó Alonso.
Desde su punto de vista, el crítico no debería estar solo en la fase final del proceso creativo sino involucrado en los espacios de creación.
En la plataforma web es posible acceder a más de 40 proyectos expositivos de colectivos provenientes de Alemania, Francia, Inglaterra, España, China, Rusia, Argentina, Brasil y Uruguay, entre otros países. En la exposición física podrán verse en directo 31 de ellos.
La diversidad de propuestas es llamativa. “No nos cerramos a proyectos de arte simbólico, hay muchas que, por ejemplo, están relacionadas al activismo”.
En esta línea cabe destacar el proyecto del colectivo español Democracia, integrado por Pablo España e Iván López, que propone contemplar una demolición de un barrio gitano como si fuera un espectáculo de masas.
Los visitantes que lleguen a la sala municipal se encontrarán con una gran estructura de andamios desde donde podrán contemplar una videoinstalación en la que se muestra la demolición de El Salobral, un enorme y emblemático barrio.
“Es una muestra importante por el significado que tiene trabajar sobre lo real y las transformaciones de la realidad”, opina Alonso.
Otra propuesta llamativa es la del colectivo chino integrado por Sun Yuan y Peng Yu, compuesta por otra videoinstalación en la que varias personas se mantienen de pie en círculo mientras todo lo que está en el centro va cambiando. Lo interesante es que la instalación se armó con 10 cajas de las que se desconocía su contenido. Sin embargo, a partir de que las cajas son abiertas, lo que hay en ellas se transforma en arte contemporáneo. El colectivo juega así con la clásica pregunta: ¿dónde está el arte en todo esto? De acuerdo con estos artistas, el arte es una mera ilusión. Más allá de que un objeto artístico tenga una supuesta independencia etérea o connotaciones sociopolíticas, su definición como arte siempre es forzada. l