"Tal vez sea el momento" de romper la coalición, dijo, Guido Manini Ríos en una entrevista radial minutos antes de darle al presidente, Luis Lacalle Pou, la última chance de retractarse en su decisión de pedirle la renuncia a la ministra de Vivienda y esposa del líder de Cabildo Abierto, Irene Moreira. Ahora, esa declaración –que estuvo acompasada con la de Guillermo Domenech, en Así Nos Va, diciendo que él creía que había que abandonar la coalición– será sopesada y evaluada por Manini y sus correligionarios durante al menos 48 horas. Pero lo que está en juego, además de la gobernabilidad, la posibilidad de un fuerte cimbronazo en varias instituciones.
Si el deseo de Domenech se hiciera realidad y los cabildantes decidieran dejar de ser parte de la coalición, ellos o el presidente deberán decidir qué pasa con los cargos que hoy tiene Cabildo Abierto en ministerios, entes públicos y servicios descentralizados. Según la página web oficial del partido, aquellos cargos ejecutivos de confianza política son 54. Pero además, hay decenas de funcionarios de mandos medios que también penden de un hilo.
Manini Ríos dijo que el lunes próximo se reunirá la mesa política de Cabildo Abierto donde tomarán la decisión final.
Si estas personas dejaran sus cargos, el ministerio más comprometido sería el de Salud Pública donde Cabildo tiene 18 de sus 54 cargos. Además del cargo de ministro, que primero ocupó Daniel Salinas y ahora Karina Rando, cuenta con otros cargos claves como el director general de Secretaría, Gustavo Cardozo y la directora general de Coordinación, Mariela Anchen. A su vez, de los 19 departamentos, seis tienen directores de Salud de Cabildo Abierto, incluido Montevideo.
La posibilidad de que les exijan dejar estos cargos pesa en la cabeza del líder de Manini Ríos a la hora de valorar si deja o no a la coalición. Significa dejar a todos los dirigentes sin trabajo y no solo a ellos, sino a otros mandos medios que responden a ellos y que pueden tener una situación económica más comprometida. Si la salida se concreta, dependerá de una sucesión de decisiones políticas si vacían las dependencias públicas de cabildantes o solo remueven a las jerarquías ministeriales.
En ese caso, quienes dejarían el gobierno serían Karina Rando (ministra de Salud) y Rivera Elgue (subsecretario de Defensa). Cabildo Abierto tiene tres "número tres" en ministerios –en el cargo de directores generales de secretaría–: uno en el Ministerio de Vivienda (que ostentaba Gabriel Albornoz y renunció la semana pasada), Gustavo Cardozo (Salud) e Ignacio Curbelo (Ministerio de Turismo).
El último antecedente de una coalición que se rompió fue en 2002 y lo protagonizaron blancos y colorados. La relación venía difícil desde marzo de ese año principalmente por diferencias con la conducción económica colorada a cargo de Alberto Bensión (MEF) y César Rodríguez Batlle (BCU). Desde abril de ese año, Jorge Larrañaga empezó a impulsar la idea de dejar los cargos, lo que finalmente se concretó en octubre.
En ese momento, el presidente del directorio, Luis Alberto Lacalle Herrera, dijo que el presidente Jorge Batlle "no utilizó el sólido apoyo" de los blancos para realizar las reformas necesarias. Pero la relación ya venía desgastada de antes.
En ese caso, no dejaron su cargo todos los blancos que estaban en el gobierno, sino las figuras de mayor peso político: los ministros. Presentaron sus renuncias Sergio Abreu (ministro de Industria), Jaime Trobo (ministro de Deporte), Antonio Mercader (ministro de Educación y Cultura), Carlos Cat (ministro de Vivienda) y Álvaro Alonso (ministro de Trabajo).
Pese a que esta es la situación más tensa que le tocó vivir a la coalición, no es la primera vez que la posibilidad de ruptura sobrevuela al oficialismo. En el momento más intenso de las negociaciones por la reforma de la seguridad social, por los pedidos de modificaciones de Cabildo Abierto, la posibilidad de que los cargos del partido de Manini Ríos dejaran el Ejecutivo también fue manejado por algunos dirigentes políticos.