El mensaje fue claro, al margen de que la selección está en una zona de confort en la tabla de posiciones de las Eliminatorias y que la clasificación es un hecho. El técnico Óscar Washington Tabárez no quiere sorpresas. Alejado de los ambientes triunfalistas, en las últimas horas trabajó más en aspectos anímicos que con el equipo en cancha. No quiere emociones que saquen a los jugadores del foco, que es ganarle a Bolivia como forma definitiva de sellar la clasificación al Mundial de Rusia 2018.
Uruguay-Bolivia: una noche para disfrutar
Juegan desde las 20.30 para cerrar a lo grande el clasificatorio al Mundial de Rusia