Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
10 de octubre de 2017 5:00 hs

El mensaje fue claro, al margen de que la selección está en una zona de confort en la tabla de posiciones de las Eliminatorias y que la clasificación es un hecho. El técnico Óscar Washington Tabárez no quiere sorpresas. Alejado de los ambientes triunfalistas, en las últimas horas trabajó más en aspectos anímicos que con el equipo en cancha. No quiere emociones que saquen a los jugadores del foco, que es ganarle a Bolivia como forma definitiva de sellar la clasificación al Mundial de Rusia 2018.

Por esa razón transmitió a los más jóvenes sus vivencias, para que sepan lo que les espera hoy, para que no se sensibilicen ante un hecho que seguramente será conmovedor y para que lo afronten con las fortalezas que requieren la situación, en un partido de cierre de un camino.

Con esa consigna clara Uruguay saldrá esta noche a enfrentar a Bolivia en el Estadio Centenario: la intención de responderle a su gente, la que lo acompañó a lo largo de todo el proceso.

Por esa razón, será el día en que jugadores e hinchas se brindarán la oportunidad de festejar a lo grande, más aún cuando las debilidades de Bolivia y las diferencias a favor de un equipo uruguayo plagado de figuras aseguran una victoria holgada. Para la ocasión, el técnico armó un equipo con sorpresas en defensa y en mediocampo. Vuelve Martín Cáceres al lateral derecho y por el otro sector probó a Gastón Silva.

En el mediocampo, sin Nahitan Nández suspendido, el técnico sorprendió con los ingresos de Rodrigo Bentancur y Giorgian De Arrascaeta, que sumados a Federico Valverde y Mathías Vecino aseguran un tráfico claro y fluido de la pelota. Uruguay clasificará con un triunfo, un empate y hasta con una derrota si no ganan Chile, Colombia y Argentina, que además necesita golear y descontarle nueve goles. La fiesta está servida.

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos