El presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Washington Burghi, dijo este lunes a El Observador que Uruguay debe hacer pesar los votos que tiene en los diferentes ámbitos internacionales para que los países vecinos terminen de poner trabas comerciales como, por ejemplo, las aplicadas por Brasil la semana pasada y que afectan a la industria automotriz uruguaya. Este lunes el Consejo de Ministros trata el asunto y prepara la negociación que llevará a cabo con el gobierno brasileño para destrabar la situación.
Una comitiva del gobierno viajará a Brasilia con el fin de que Brasil exceptúe a Uruguay del arancel del 30% que decretó para la importación de vehículos. Esta medida se empezó a sentir rápidamente en la industria uruguaya, ya que la empresa Effa Motors debió enviar a 400 trabajadores a seguro de desempleo.
Burghi entiende que es hora de que Uruguay utilice herramientas que hasta el momento no ha utilizado o no lo ha hecho de la mejor forma.
“Siempre terminamos en que Uruguay cumple con lo acordado y los demás no. La pregunta es hasta cuándo (…) Creo que Uruguay debería usar los instrumentos que tiene a mano y que no ha explotado del todo bien. No hay que olvidarse de que Uruguay tiene votos en muchos ámbitos: en las Naciones Unidas, el Mercosur, la FIFA y otros”, dijo Burghi.
Agregó que es una manera de presionar porque los votos de Uruguay para Brasil o Argentina son importantes en diferentes ámbitos. “Se puede presionar de esa manera pero que se sepa que se presiona, no que quede en reserva”, añadió el industrial.
Además, dijo que “no puede ser que semana por medio, ya sea un ministro o el presidente (de la República, José Mujica), estén hablando con algún socio para solucionar problemas comerciales”.
Textiles
El sector textil también sufre trabas para ingresar al mercado brasileño. El presidente de la CIU explicó que Brasil desconfía del origen de la mercadería y tranca los camiones en la frontera. Indicó también que cuando existen estas sospechas hay otros mecanismos para asegurarse que todo esté correcto, pero no parar los camiones en la frontera como lo han hecho.
Burghi asegura que las empresas uruguayas cumplen con todas las normas y que finalmente los camiones pasan la frontera, pero más allá de esa realidad y de la pérdida de dinero que significa la demora, los clientes brasileños empiezan a tener temor de importar mercadería uruguaya.
Según Burghi, este problema lo están sufriendo “al menos media docena de empresas del país”.