Uruguay duplicará su flota destinada al patrullaje aéreo de forma casi gratuita tras un convenio firmado la semana pasada entre el Ministerio de Defensa y el gobierno ecuatoriano. La Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) recibirá de Ecuador tres aeronaves A-37 B (aviones de ataque aire-tierra) que, pese a ser de la década de 1970, significarán un incremento en la capacidad del control del espacio aéreo, ya que en la actualidad dispone de 11 aviones de ese tipo pero solo tres permanecen operativos.
El subsecretario de Defensa, Jorge Menéndez, quien viajó a Ecuador a firmar el acuerdo, explicó a El Observador que el convenio implica el recibimiento de la flota de aeronaves a cambio de que Uruguay capacite militares ecuatorianos en sistemas de mando y control, y en mecánica.
Según dijo, el recibimiento de las aeronaves implica un costo casi nulo en relación al valor del material recibido. “Es un acuerdo importante y además casi no tiene costo para Uruguay”, afirmó Menéndez.
El convenio fue firmado con el ministro de Defensa de Ecuador, Fernando Cordero.
Ese país realizó la cesión porque los aviones, de origen americano, están discontinuados y además ya no los utilizan.
Menéndez dijo que junto a él viajaron 32 técnicos uruguayos para inspeccionar el estado de las aeronaves. De todos modos, según proyecta la Fuerza Aérea, el uso será de dos años como máximo, dijo a El Observador el comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, el general del aire Washington Martínez.
El jefe militar destacó la incorporación de aviones pero señaló que su utilidad será temporal hasta que en dos años lleguen ocho aeronaves F-5, también de origen americano.
“Por la obsolescencia de las aeronaves, nos quedaría uno o dos años más de los sistemas actuales. Aumentamos la flota pero en el tiempo es por uno o dos años, porque no vamos a tener lugar para conseguir repuestos”, dijo el militar.
Martínez agregó que en la actualidad solo tres de los 11 aeroplanos A-37 B que tiene la Fuerza Aérea están en orden de vuelo.
Según contó, el F-5 tampoco es un modelo de última tecnología, pero tiene mayor alcance y profundidad que los actuales. Además, consideró que sus funcionalidades son acordes a los requerimientos de Uruguay, según el comandante.
La renovación de flota es imprescindible, entre otros temas, para patrullar la explotación de petróleo en plataforma marítima que prevé el gobierno. Para eso también será necesaria la adquisición de lanchas especiales.
El modelo A-37 B
Según el sitio web de la Fuerza Aérea, “las aeronaves A-37 B Dragonfly de procedencia estadounidense, fabricadas por la empresa Cessna, están diseñadas fundamentalmente para cumplir misiones de ataque al suelo, reconocimiento y caza ligero”.
El modelo tiene una velocidad máxima de 770 kilómetros por hora, y tres horas de autonomía de vuelo. El Dragonfly fue utilizado por Estados Unidos en la guerra de Vietnam (1959-1975) y está en operación en Uruguay desde 1976. En cuanto a capacidad bélica, tiene en su parte delantera un cañón fijo calibre 7.62 mm, con una cadencia de tiro de 5.500 a 7.000 disparos por minuto y puede cargar hasta 1.800 kilogramos de cohetes, según el sitio oficial.
El subsecretario de Defensa, que el martes pasado fue confirmado por el presidente electo Tabaré Vázquez para continuar en el cargo durante la próxima administración, sostuvo que la cesión es parte de un acuerdo marco de Defensa entre los dos países.
Menéndez dijo que los aviones que llegarán en el corto plazo “tienen una velocidad adecuada” para combatir la acción de narcotraficantes que pretendan sobrevolar Uruguay. Además, explicó que también serán utilizados para el entrenamiento de pilotos.
El comandante de la Fuerza Aérea también destacó la utilidad de las aeronaves, sobre todo para mantener las horas de vuelo de los pilotos, aunque remarcó que los repuestos entregados por su par ecuatoriana permitirán volar los aviones por dos años y luego quedarán en desuso.
Aunque el jefe militar lamentó la falta de presupuesto para su área, destacó el “ingenio” para lograr la adquisición. “Siempre tratamos de suplir con ingenio y contacto los requerimientos. La Fuerza Aérea está cambiando conocimiento por material. Sin plata, con ingenio. Me siento orgulloso de la Fuerza Aérea que comando porque sin plata, y con ingenio, estamos consiguiendo material”, insistió Martínez.
1976, es el año en que ingresaron a la Fuerza Aérea Uruguaya los primeros aviones A-37 B. El modelo ya dejó de fabricarse y escasean sus repuestos.
8 son los aviones F-5 que proyecta tener la Fuerza Aérea dentro de dos años para renovar la flota de patrullaje.