El directorio de UTE aprobó ayer un llamado a licitación para la adquisición de 30 vehículos eléctricos que se incorporarán a su parque automotor en todo el país. De acuerdo a un estudio técnico del Grupo de Trabajo Transporte Eléctrico de UTE, al que accedió El Observador, las 30 unidades (tipo furgón) deberán contar con una autonomía mínima de 120 km diarios y serán utilizados por las unidades de Distribución y Comercial de UTE para sus tareas cotidianas. Las unidades deberán tener la capacidad de superar los 100 km/h de velocidad y contar con una capacidad de carga de 450 kg.
Los técnicos del ente realizaron una evaluación económica donde consideraron los costos de compra del vehículo, mantenimiento y el consumo de energía. “En resumen, el proyecto presenta una TIR (tasa interna de retorno) del 15,5 % y un período de repago de 6 años”, destaca el informe. UTE estimó un costo para los vehículos eléctricos de US$ 40.000, frente a un utilitario liviano a nafta que demandaría los US$ 16.721. Asimismo, se proyectó un recorrido diario de 90 kilómetros en promedio que llevan a un registro anual de 27.000 kilómetros.
Futuro
De acuerdo al trabajo, un estimación bastante aceptada en el mercado europeo establece que el 10% de los vehículos serán eléctricos para el año 2020. Con esta proyección, el parque automotor nacional –de aproximadamente 600 mil vehículos livianos–, debería contar con 60 mil eléctricos para esa fecha. En base a esto, los técnicos del ente realizaron una estimación de la energía necesaria anualmente para el desplazamiento de esta cantidad de vehículos.
Partiendo de un promedio de 15.000 kilómetros recorridos por año por vehículo, demandarían 144 GWh/año que significaría la generación de un parque eólico con una potencia instalada de 55 Megawatts.
Incentivos para el cambio de matriz
El transporte es uno de los sectores que más peso tiene en el consumo final de energía neta, representando el 29% del total, según datos de la Dirección Nacional de Energía (DNE). En 2011, el Poder Ejecutivo aprobó una rebaja del Imesi para los vehículos eléctricos del 30% al 5% para las unidades de pasajeros y lo llevó hasta 2% para los furgones y utilitarios livianos, con el objetivo de incentivar la importación de esas unidades.