Manuel y su esposa no paran de toser pero sonríen: su bebé ya no tiene sarampión. Hace años integraban la clase media de su natal Venezuela, pero ahora se albergan en un hacinado refugio en el norte de Brasil, junto a cientos de compatriotas que huyeron de la crisis.
Venezolanos amasan sus sueños en el duro exilio brasileño
Boa Vista, una ciudad de 330 mil habitantes, recibió a 40 mil venezolanos