El mundo del básquetbol sufrió este viernes la pérdida de una leyenda. A los 68 años, Oscar Schmidt murió minutos después de recibir atención médica tras un malestar por el que fue llevado de inmediato al Hospital y Maternidad Municipal Santa Ana, en San Pablo. Jugó en Italia con Horacio "Tato" López, uno de los mejores en la historia de Uruguay, en Juve Caserta, en Italia en 1985-86.
La muerte de la estrella brasileña, comunicada por su familia, conmociona a una legión de seguidores en el planeta, que lo recuerda por sus hazañas y récords en la historia de ese deporte.
Nacido en Natal, forjó impresionantes cifras a lo largo de 25 temporadas como profesional.
Una historia a pleno básquetbol
Con Oscar Schmidt murió una leyenda. Se trata del máximo anotador en la historia del básquetbol, con 49.703 puntos, y cuyos registros todavía lo muestran como el que más puntos consiguió marcar en la historia de los Juegos Olímpicos, (1.093), tras participar cinco veces en ellos, desde Moscú 1980 hasta Atlanta 1996.
Oscar vivió uno de los momentos más importantes de su carrera: condujo a la selección de Brasil a la victoria por 120-115 sobre la nación anfitriona, Estados Unidos, en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987.
En esa jornada además, fue el goleador con 46 puntos.
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Horacio "Tato" López y el brasileño Oscar Schmidt cuando jugaron juntos en Juve Caserta de Italia entre 1985-86.
Oscar también obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato Mundial de 1978 disputado en Filipinas y finalizó su carrera con 7.693 puntos en 326 partidos oficiales con su selección, entre 1977 y 1996.
A Schmidt le diagnosticaron un cáncer cerebral en 2011 y desde entonces recibió un tratamiento para la enfermedad, mientras en simultáneo enfrentaba por momentos otros problemas de salud que requerían seguimiento médico constante.
En el comunicado de la familia se destaca su “valentía, dignidad y resiliencia” en su lucha contra ese tumor y se informó que la despedida se limitará a sus seres queridos.
“Su legado permanecerá vivo en la memoria colectiva y en la historia del deporte, así como en los corazones de todos aquellos a quienes conmovió su trayectoria”, concluye el texto.