Estilo de vida > Polémica en San Rafael

Viñoly diseñó un rascacielos porque es la "única manera" de concretar proyecto con la superficie autorizada

Jerarca de la Intendencia de Maldonado le respondió a Kechichian: "Me pregunto qué sabe esta mujer de escala"

Tiempo de lectura: -'

11 de junio de 2018 a las 20:05

El proyecto que presentado el 30 de mayo por el arquitecto Rafael Viñoly junto con el empresario italiano Giuseppe Cipriani, que consta en edificar un varias torres en torno al hotel San Rafael de Punta del Este generó polémica en la academia, la comuna y en la ciudadanía en general.

Un edificio de 67 pisos, un puente peatonal que comunicará el hotel con la playa y 120.000 metros cuadrados de piscinas, spa, escuelas de cocina y hotelería, restaurantes, teatros y galerías comerciales son los protagonistas de esta maqueta que generó controversia. El empresario Cipriani, amigo de Viñoly desde hace más de 35 años, habló con la revista Galería sobre las críticas. "Creo que presentar algo que sale mucho de lo que son los esquemas siempre generan reacciones. Algunas son buenas y algunas son críticas", afirmó en la entrevista, publicada este jueves.

Lea también: Arquitecto Viñoly propone un rascacielos de 60 pisos para el nuevo San Rafael

"Claramente es un proyecto importante, por el tamaño, el tamaño de la inversión y estamos escuchando cuáles son las críticas y después vamos a pensarlo", afirmó el empresario, y enfatizó en que estudiarán las modificaciones que se propongan y para ellos tengan sentido.

Según Cipriani, el área que tiene permitido construir para revitalizar el hotel San Rafael, de acuerdo a lo aprobado por la Junta Departamental de Maldonado, es de 120.000 metros cuadrados, y es por esto que proponen un rascacielos. "Ponerle una altura normal, que es la de 70 metros que te dan ellos, significa edificar algo muy denso, la única manera es salir en altura", dijo. No hay un plazo para la resolución definitiva del proyecto, añadió Cipriani.

Lea también: El rascacielos en San Rafael: ¿desastre o desarrollo?

"No quiero hacer algo mal que impacte a Punta del Este. Cuando hicieron el Conrad, las primeras reacciones fueron en contra y al final no pasó nada. No creo que el Conrad le haya hecho mal a Punta del Este", dijo el empresario, quien aseguró ser amante del balneario por lo que no le interesaría hacerle daño.

Viñoly, que fue cuestionado en la Junta Departamental por algunos ediles, alegó: "Si esto no se pone en el cuadro global de que es una estrategia diferente para cambiar el mercado inmobiliario, es imposible de pensarlo". El proyecto pretende atraer a un público que actualmente "no existe en Punta del Este", dijo el reconocido arquitecto, según consignó Búsqueda.

La arquitecta Gabriela Pallares es crítica sobre este punto. "El argumento de que aportará nueva vida al balneario, que atraerá público internacional, ya lo escuchamos cuando se construía el Conrad y nada varió. La noticia es que para dar vida a las ciudades, barrios o edificios, además de ladrillos hace falta gestión. Está lleno de lugares con inversiones millonarias que simplemente no funcionan porque no se les da contenido o valor desde el punto de vista humano, cultural o comercial", publicó en su blog Ministerio de Diseño.

Lea también: ¿Por qué es importante tener una visión de ciudad previo a fomentar proyectos inmobiliarios millonarios?

Enfrentamiento entre la Intendencia y Kechichian

La ministra de Turismo, Liliam Kechichian, tuvo sus reparos con el proyecto. Valoró negativamente el prototipo frente a las características de lugar arbolado y residencial que es San Rafael. "Esa es una zona barrio jardín, y la veo fuera de escala, al menos la torre esa tan importante", dijo la funcionaria en rueda de prensa la semana pasada.

A esto, el director de Planeamiento de la Intendencia de Maldonado, el arquitecto Roberto Chiacchio, le respondió en Búsqueda con dureza: "La escuché hablando de que estaba fuera de escala. Yo me pregunto qué sabe esta mujer de escala".

Chiacchio dijo que no le han hecho una devolución a Viñoly y Cipriani sobre el proyecto presentado y que no tienen una posición a favor o en contra a priori. De todas formas enfatizó en que el puente que conecta el hotel y la playa (pasando por encima de la rambla) "directamente no es de recibo".

Cipriani confía en que un proyecto de esta magnitud no va a impactar ambientalmente, va a impulsar el lugar y que es el mejor sitio edificable que tiene el balneario. La arquitecta e investigadora de la Facultad de Arquitectura Laura Alemán había dicho a El Observador días atrás que sí tendrá un impacto ambiental en la zona costera. "El único móvil que puede haber detrás de esto es un tema de rentabilidad. Está clarísimo. No es un proyecto que se haga para mejorar el lugar", había señalado.

Comentarios