Fue poner un pie en tierra uruguaya, luego de 20 días de vacaciones en Europa, y se revolucionó todo. El expresidente José Mujica se tomó, según dijo, la primera licencia en más de una década y visitó España e Italia. Como si estar lejos de las operaciones políticas, las declaraciones a los medios y los mensajes por elevación al actual gobierno generaran un síndrome de abstinencia, 24 horas después de volver, realizó todas esas acciones juntas y alborotó aún más la interna oficialista.
Mujica habló por M24 y opinó sobre un tema caliente de la interna del gobierno: el acuerdo con la Unión Eurpea. Eso fue lo público. Pero lo que más inquitud generó fue todo lo que hizo el expresidente en silencio.
Por un lado alimentando con algunos operadores políticos la posibilidad de que sea candidato a la presidencia del Frente Amplio en eventuales comicios que se puedan realizar en un plazo cercano. Esa sería una posibilidad mayor de mostrar su poder y marcar más fuerte al presidente Tabaré Vázquez, con quien ha chocado en varios asuntos.
El mandato de la actual presidenta del FA está próximo a terminar (fue elegida en junio de 2012 por tres años) pero por ahora no está decidido ni siquiera que se vayan a realizar elecciones o si el sustituto de Mónica Xavier se resolverá por otra vía.
Según supo El Observador, es una parte del MPP la que presiona para que Mujica se postule, dado que puede ser una buena forma para que el sector se reponga tras el golpe de las municipales.
Quien más promueve esa idea es el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, que la semana pasada declaró a La Diaria que el expresidente "está perfectamente en condiciones" de asumir el cargo.
Pero no todo el sector del expresidente está de acuerdo con postularlo. Según dijeron a El Observador fuentes del
Frente Amplio, en el MPP hay en ciernes una disputa por el liderazgo del grupo en la era post-Mujica. Y los que más asoman la cabeza son Bonomi y el primer diputado del sector, Alejandro Sánchez.
¿Astori 2019?
Mujica es experto en marear. Algunos dicen que su forma de hacer política tiene mucho que ver con las tácticas guerrilleras de su época de tupamaro: señalar algo para centrar toda la atención allí y atacar por otro lado.
Por eso, cuando en las últimas horas le transmitió un mensaje al astorismo, la mayoría sospechó de intenciones ulteriores.
Según dijeron a El Observador fuentes del Frente Líber Seregni (FLS), el expresidente tuvo una conversación con el senador Enrique Pintado en la que le tiró la idea de que el actual ministro de
Economía,
Danilo Astori (75 años) corra como candidato en 2019. "Mi barra no está jugando bien", le dijo Mujica a Pintado, palabras más, palabras menos, según una fuente.
Previo a las municipales, el expresidente había coqueteado con la idea de ser él candidato nuevamente si se encuentra bien de salud en 2019. "Si respiro me presento", le dijo Mujica a un empresario, según supo El Observador. "Si estuviera como estoy hoy, peleo. Pero no se cómo voy a estar mañana y menos dentro de cinco años", dijo dos meses atrás a Búsqueda.
Tras regresar de su viaje, Mujica, de 80 años, declaró ayer que no quiere ser candidato nuevamente. Una táctica similar –de decir una cosa un día y otra diferente poco tiempo después– aplicó durante 2008 y 2009, cuando se discutían las candidaturas para los comicios en los que fue elegido presidente.
Europa
Por si fuera poco, el líder del MPP volvió también ayer en su faceta más mediática y realizó su audición en M24. Allí mandó varios mensajes para Vázquez.
La principal obsesión del Ejecutivo por estos días es lograr que el Mercosur cierre este año un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. Las negociaciones empezaron hace décadas, pero el gobierno de Mujica –aunque no logró mucho– hizo fuerza por avanzar. Tanto, que fue el primero en proponer un acuerdo a dos velocidades para que Argentina no trancara la negociación.
El canciller Rodolfo Nin Novoa tomó esa bandera y el gobierno sí logró un avance el mes pasado, cuando Brasil aceptó iniciar ese camino y se comprometió a cerrar el acuerdo este año.
Sin embargo, Mujica ayer deslizó críticas a ese avance. "Es imposible acordar acuerdos para compensar las debilidades del Mercosur".
Si el avispero político ya estaba agitado por las grandes diferencias políticas a la interna del gobierno y los perfilismos de los jerarcas hacia 2019, el regreso de Mujica agregó más tensión al oficialismo.