5 de diciembre de 2018 5:02 hs

Lo que primero fue un cimbronazo inesperado para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) derivó luego en la exposición de viejas rencillas entre líderes izquierdistas. Nadie esperaba que el partido populista Vox consiguiera 12 diputados en las elecciones autonómicas de Andalucía, celebradas el pasado domingo. Entonces, las pasadas de factura tampoco se hicieron esperar. ¿Este resultado fue exclusivo logro de este partido de extrema derecha que ahora irrumpió en el Parlamento andaluz, o las autoridades de la izquierda local hicieron lo suyo para dejar que pasara? 

Esas preguntas se repiten entre votantes y políticos, y son las que reavivaron una vieja pelea interna del que ahora es partido de gobierno y más aún, entre la principal figura del Poder Ejecutivo y una líder regional. Esto retrotrae una pelea de un año y medio atrás, cuando se enfrentaron en las urnas y Pedro Sánchez –presidente del gobierno español desde junio de este año– fue reelecto como secretario general del PSOE con más de la mitad de los votos. Ahora la herida se abrió luego de las declaraciones del secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, quien cuestionó el liderazgo de la referente del partido en Andalucía, Susana Díaz.

Cristina Quicler - AFP Susana Díaz encabezó el partido socialista andaluz en las elecciones del domingo y ganó, aunque fue una victoria amarga

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“Nuestro papel está subordinado al éxito de nuestro proyecto político y siempre estamos a disposición de la organización que, con generosidad, siempre nos ha otorgado la confianza”, dijo el número tres de Sánchez cuando le preguntaron si Díaz debería renunciar, informó El País de Madrid.

Esas palabras tuvieron una inmediata reacción de Díaz. "Si hubiera perdido, me hubiera ido", retrucó. Es que el PSOE en realidad ganó estas elecciones, pero el problema es que logró 33 diputados y perdió 14 respecto a la legislatura anterior. Y ese número también muestra lo que puede ser el inicio de la pérdida de la hegemonía socialista en Andalucía después de 36 años.

La dirección del partido, bajo dominio de Sánchez, no está conforme con el desempeño de Díaz por distintas razones: según El País de Madrid, advierten que tuvo tiempo para organizar su campaña, que no logró movilización, que convocó poco al propio Sánchez para sus actos de campaña y que no reivindicó al gobierno. 

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, es del PSOE

Bajan tensión

En la tarde de este martes los allegados a Sánchez intentaron bajar el tenor de la confrontación para evitar un mal mayor y desistieron de pedir la cabeza de Díaz. Sin embargo, las relaciones están en un momento crítico. Las luchas internas son frecuentes en el partido y fueron varios quienes criticaron que una vez más las diferencias quedaran expuestas públicamente.

Con un discurso opuesto al de algunas horas antes, Ábalos dijo que sus palabras se habían malinterpretado y que Díaz "tiene toda la confianza" para llevar el proceso de gobernabilidad de Andalucía adelante, informó El Mundo. "En ningún caso planteo dimisiones de nadie. No pido la dimisión de nadie. En ningún momento he deslizado esa posibilidad y no corresponde a nuestro estilo", reafirmó.

Quiénes son los de Vox y qué proponen
El ultraderechista partido Vox fue fundado en 2013 y su objetivo es llegar en las próximas elecciones generales a la cámara baja nacional. Entre sus propuestas está la de eliminar la autonomía de las 17 regiones del país, en nombre del ahorro y la defensa de la unidad de España. Propone también ilegalizar los partidos separatistas catalanes. Además, Vox pretende que se derogue la ley contra la violencia machista y que se detenga la inmigración ilegal, en un país que es la principal vía marítima de entrada de migrantes clandestinos en Europa. Santiago Abascal, de 42 años, es el presidente del grupo ultraderechista. Es un exmilitante del conservador PP en el País Vasco, y quiere "expulsar del poder a los socialistas" en Andalucía, junto con el Partido Popular y Ciudadanos.
Cambió todo

El resultado del domingo, así como inesperado, dejó una conclusión común tanto para los políticos de extrema derecha como para los socialistas. El panorama político del país no volverá a ser el mismo.

AFP

El resultado electoral puede dejar al partido de extrema derecha Vox la llave del gobierno regional. Las elecciones locales, regionales y europeas están previstas en mayo, aunque no descartan que haya votaciones generales anticipadas ante la frágil mayoría de Sánchez, que apenas controla una cuarta parte del Congreso.

Las elecciones en Andalucía abrieron una serie de instancias electorales en España, y tanto el gobierno central socialista como sus rivales de izquierda y derecha se juegan mucho.

Andalucía, la región más poblada del país, con 8,4 millones de habitantes, eligió a los 109 integrantes de su Parlamento. Y fue la primera prueba de fuego antes de las elecciones previstas para mayo, y de unas elecciones generales esperadas también para 2019. Para los socialistas está en riesgo seguir dominando una región que controlan sin interrupción desde 1982.

En tanto, el objetivo de los dos grupos de derecha mayoritarios, el Partido Popular (PP) y Ciudadanos, es doble: primero, ver quién lidera el campo conservador; segundo, desbancar juntos al socialismo andaluz, con la vista puesta en desalojar a Sánchez del poder a medio plazo.

Y para eso es clave la llegada de Vox, que irrumpió con fuerza en la cámara regional.

Fuente: El Observador con Reuters y AFP

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