Hace tres años, la última entrega de Cazafantasmas generó cierto revuelo. En primer lugar, no era ni una secuela, ni un spin off, (película derivada de la franquicia original), sino que era una especie de reinicio de la saga con cuatro mujeres en lugar de los cuatro personajes masculinos originales. En esa producción, estrenada en 2016, las protagonistas eran Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Kate McKinnon y Leslie Jones y pretendió conectar con el zeitgeist de la época. Sin embargo, varios haters de las redes se violentaron y se ensañaron con Jones, actriz afroamericana, haciendo que la mujer decidiera cerrar de sus cuentas en redes sociales. El hecho fue repudiado y generó todo tipo de repercusiones. Lamentablemente, esos aspectos extra-artísticos fueron los verdaderos protagonistas de la historia, porque la película pasó sin pena ni gloria por las carteleras.
Vuelven los Cazafantasmas: habrá tercera película y continuará la historia de 1984
La saga retoma su curso original y estrena nueva película en el verano boreal de 2020