La presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, criticó al Partido Nacional y al Colorado, quienes fustigaron la ley de medios que el Parlamento tratará en las próximas semanas.
Xavier dedicó los primeros párrafos de su carta a criticar la gestión de los gobiernos blancos y colorados años atrás con respecto a este tema. Dijo que junto a la dictadura "entregaron emisoras y canales para premiar amigos y correligionarios". Puntualizó que estas prácticas eran "habituales" y que "los abusos en la administración de las concesiones de radiodifusión tienen como consecuencia el silenciamiento de voces disidentes y diversas".
"Justo es reconocer que el ex presidente del Partido Nacional en un discurso dado ante empresarios de la Cámara Uruguaya de Televisión para Abonados, en una especie de “mea culpa” manifestó: «Yo la secuencia la conozco: ‹Luís Alberto, dame una radio en Calamuchita›. Después, ‹Luís Alberto, necesito los avisos de los entes autónomos para mantener la radio de Calamuchita›, y después, ‹Luís Alberto, me peleo contigo porque la radio que me diste no sirve para nada› y desaparece la radio o se la venden a alguien». (Fuente Semanario Búsqueda 27 de mayo de 2004)", dijo.
Luego, defendió la función de "la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA)" y desacó la importancia que se hizo al invitar a participar a "todos los actores involucrados.
"Tal vez podría decirse que el proyecto peca de ser excesivamente garantista: incluye varias definiciones vinculadas a la libertad de expresión y el derecho a la información, para garantizar que todas las personas físicas o jurídicas tengan derecho a recibir, buscar y difundir información", señaló.
"El tema no es si se puede o no regular los medios de comunicación. Lo relevante es establecer cuáles son los límites de esa regulación, para que ésta sea legítima. Qué se regula, qué no, quién aplica esa regulación, son los aspectos a aclarar para que la regulación no sea una excusa para censurar, o para condicionar la emisión de informaciones u opiniones", aseguró.