Fútbol > TROTAMUNDOS

Yefferson Moreira

Tiempo de lectura: -'

27 de agosto de 2018 a las 05:00

Hace poco más de 20 días llegó Tessa para iluminar el hogar. Nació en Santo Domingo y ya le tramitaron el pasaporte uruguayo. Yefferson Moreira y su pareja Karen atraviesan un gran momento. El futbolista se fue a principios de año a defender a Atlético Pantoja de República Dominicana con el cual pelea la punta y está feliz, más allá de extrañar la patria.

Yefferson no quería estar solo y por eso le pidió a Karen que viajara con él, ya embarazada. Fue fundamental en ese entonces para él ya que era la primera vez que viajaba a jugar al exterior.

"Los primeros días dormimos muy poco. Le compramos un cochecito que es cama para que duerma allí, pero no lo soporta, solo quiere dormir con nosotros", explica el futbolista a Referí.

Poco más de un mes atrás, antes de que naciera su hija, todo Santo Domingo dormía y se sintió un temblor. Yefferson se dio cuenta porque Momo, el perro chihuahua que se compraron, no paraba de ladrar.

"Eran las 5 de la mañana y escuché al perro. Traté de levantarme para ver qué pasaba y vi que se movía la mesita de luz. Fueron 10 segundos. Yo vivo en un segundo piso, pero no fue tan fuerte como para levantarme y bajar. Esperé y como no hubo ninguna réplica, me di vuelta y seguí durmiendo. Karen ni se dio cuenta", cuenta hoy con tranquilidad.

Uno de los peores momentos que le tocó vivir fue cuando iba por la calle y le pidieron documentos.

Hacía unos días que el club le había pedido el pasaporte porque debían emitir una visa para poder jugar un torneo internacional en Trinidad y Tobago, entonces, no lo tenía.

Se lo quiso explicar a los policías, le dijo que era un futbolista uruguayo, pero no le hicieron caso y se lo llevaron detenido.

"Estuve dos horas detenido en un destacamento. Por suerte, no me sacaron el celular y pude llamar a la gente del club para avisarles lo que me estaba ocurriendo. Pensé que me iban a llevar a una cárcel común porque los tipos estaban intransigentes. También llamé a Karen para avisarle. Al final, todo se arregló, pero fue un momento complicado. No entendían o no querían entender", dice el exfutbolista de Peñarol.

La liga dominicana es profesional desde hace solo tres años. El club en el que juega el uruguayo pertenece a un laboratorio internacional. Le pagan por quincena y está feliz porque está al día. "Nada que ver con Uruguay. Cuando jugué en El Tanque, sufría mucho para poder cobrar", indica.

En ese torneo de Trinidad y Tobago fue campeón del Caribe y logró el primer título internacional en la historia del club. Los encargados pagaron una cena para todos.

Está con otros uruguayos como Leandro Silva –ex River– y Nicolás Rebollo, quien hizo inferiores en Liverpool.

Como a todos los que están tan lejos, se le complica mucho para poder hacer un asado.

"Es complicado conseguir buena carne, además, lo hacemos al carbón que es horrible. Últimamente hacemos un pulpón y al horno porque queda mejor", explica. Aunque por lo general, lo hace su pareja.

Ni bien llegó a Atlético Pantoja, debutó y se lesionó el ligamento de uno de sus tobillos. Solo 7 minutos pudo jugar y debió salir.

Fueron días difíciles en los que no sabía si debía operarse o no. Finalmente, el médico decidió realizarle la recuperación con dos sesiones de fisioterapia al día. Y así se curó. Pero de ese debut no se olvida más.

En un país del Caribe no es sencillo poder ver fútbol internacional por TV. Si bien existen canales de cadenas importantes, emiten sobre todo la MLS de Estados Unidos. "En todos los canales pasan béisbol y lucha libre. A Peñarol lo sufro desde acá solo por internet".

Algo similar le ocurrió nada menos que con el Mundial de Rusia. Emitían pocos partidos.

El día de Uruguay-Portugal estaban en la concentración y cuando empató Pepe para los portugueses, algunos compañeros le gritaron el gol en la cara.

"Casi nos vamos a las manos. El tema es que algunos son fanáticos de Cristiano Ronaldo. Pero cuando Uruguay hizo el segundo, se lo gritamos como locos", recuerda.

Yefferson dice que el tránsito en Santo Domingo "es una locura". Cuando tuvo familia, alquiló una camioneta y le costó manejar allí. "Salir a las 2 o 3 de la tarde es tener que bancarte tranquilo 1 hora y media dentro del auto, yendo muy despacio. Viven tocando bocina todo el día y te enloquecen un poco, pero lo peor es que en el semáforo, pueden doblar a la derecha con la roja. ¡No sabés qué hacer!".

Obviamente que no se trata de un país futbolero, por lo que la gente concurre muy poco a los partidos.

"Cuando jugamos el clásico contra Cibao –contra el que pelean el título– fueron unas 2 mil personas", cuenta.

Los futbolistas están aprendiendo a ser profesionales. Y hay cosas que sorprenden a Yefferson: "Se clavan un pancho a las 10 de la mañana o una hamburguesa a las 5 de la tarde. No están acostumbrados todavía a cuidarse más con la alimentación".

Sus esfuerzos más grandes son para conseguir yerba para el mate. "Es imposible. Tomo dos termos de agua por día. Cuando vine, me traje 10 kilos y mi familia me mandó después un envío de otros 10 kilos que costó US$ 200, pero por lo menos, puedo tomar mate", explica.

Dice que algunos dominicanos cuando lo ven con el mate por la calle, piensan que está fumando marihuana. No le gusta que se confundan.

"Tessa se duerme solo conmigo", dice sabiendo que mientras habla con Referí, lo escucha su pareja y sonríe, mientras admite que siempre ayuda cambiando pañales. Como a todo padre, esta recién nacida les cambió la vida. Y los tres la disfrutan.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...