Es cuestión de tomar conciencia de la bomba de tiempo que supone para la democracia que una alta proporción de las y los estudiantes lleguen al fin de la educación media básica sin ser formados para una toma de habla razonada delante de un colectivo.
Uruguay lleva años debatiendo cuántos de sus homicidios son "del crimen organizado". La respuesta más honesta es que nadie lo sabe con precisión y el problema no son solo los datos, sino que la pregunta está mal formulada.