Para empezar, los símbolos todavía condicionan, las banderas movilizan y la memoria, como en todas las cosas, para bien o para mal, no perdona. Para seguir, otro de los riesgos que acechan a esa jugada histórica que representaría que blancos, colorados, independientes y todo aquel que se sume al bloque AntiFA voten bajo el mismo lema de la Coalición Republicana, es que no admite pasos en falso. O están todos o no servirá para casi nada.
La idea que ronda en la cabeza de algunos dirigentes coalicionistas pasa por convertir las elecciones internas de los partidos del centro y la centroderecha en una primera vuelta de la que saldrá un candidato único. Es decir, en los comicios no obligatorios de junio bajo el lema común de la Coalición Republicana se presentarán, por ejemplo, Luis Lacalle Pou, Pedro Bordaberry, Andrés Ojeda y Pablo Mieres, y el más votado de ellos será el candidato único en octubre. Se supone que el que salga segundo será el postulante a la vicepresidencia.
Así, dicen, la hoy oposición dará un mensaje de unidad indesmentible y, tal vez, evite regalar restos electorales y bancas que irán a parar al partido más votado –que seguramente será el Frente Amplio- . Si se abroquela recién en el balotaje de noviembre, cuando el Parlamento ya quedó repartido, la suerte de la gobernabilidad estará echada, dicen.
Pero no todo es matemática. Si un sector del Partido Colorado percibe que la Coalición es solo un Partido Nacional agrandado, o si el candidato único no conforma a algún votante antiFA por más de derecha que se considere –o quizá por eso mismo- puede provocar fugas en la primera vuelta.
La idea de la Coalición Republicana como lema común tiene menos apoyo del que se supone entre los principales dirigentes de la coalición opositora. El expresidente Luis Lacalle Pou nunca se expidió claramente sobre el asunto y fuentes del Partido Nacional dicen que el líder no es un fervoroso impulsor del lema único ni mucho menos.
Entre los blancos, es el senador Javier García (Alianza País) es uno de los que le da impulso a la idea. “Hay que dejarse de embromar y votar unidos”, afirmó el parlamentario en un Congreso de su sector.
El director de Equipos, Ignacio Zuasnabar, dijo durante una charla en la Cámara Española que el lema único es un “tema complejo de resolver” y que él cree que “no están todos los astros alineados para que se concrete en el 2029”. El director de Equipos, Ignacio Zuasnabar, dijo durante una charla en la Cámara Española que el lema único es un “tema complejo de resolver” y que él cree que “no están todos los astros alineados para que se concrete en el 2029”.
Pero esta posición lejos está de ser unánime y cuenta con el rechazo de diversos dirigentes, particularmente del interior del país. El intendente de Florida, Carlos Enciso, ha dicho que no quiere saber nada con estas cosas, e incluso el rechazo alcanza a las nuevas generaciones. “Con la historia que tiene mi partido yo no quiero formar parte de los primeros que no votamos como Partido Nacional" dijo el dirigente Santiago Gutiérrez a La Diaria.
Uno de los más furibundos partidarios del lema accidental es el senador y presidente del CEN colorado, Andrés Ojeda, quien sostiene que los partidos fundacionales no deben dejar pasar esta oportunidad histórica. La postura de Ojeda es más que comprensible ya que él mismo se considera un “nativo coalicionista” y su edad, 42 años, le permite tomar distancia de los anclajes tradicionales.
El otro líder colorado, el senador Pedro Bordaberry, ya ha dicho que no es partidario de juntarse con los blancos en las internas.
El expresidente Julio María Sanguinetti quiere recorrer ese camino, aunque últimamente ha manifestado otras necesidades electorales como la eliminación de las internas y el retorno de las candidaturas múltiples por partidos en octubre.
El Partido Independiente (PI) de Pablo Mieres le ha propuesto formalmente a sus compañeros de ruta que vayan todos bajo el lema común, postura que comparte el partido Constitucional Ambientalista de Eduardo Lust.
Obsesión
Pero los politólogos casi no le ponen fichas a la unión de blancos y colorados en otra instancia que no sea el balotaje. El director de Equipos, Ignacio Zuasnabar, dijo durante una charla en la Cámara Española que el lema único es un “tema complejo de resolver” y que él cree que “no están todos los astros alineados para que se concrete en el 2029”. Señaló, no obstante, que esa solución no significaría para nada el fin de los partidos tradicionales porque se trataría de una mera estrategia electoral.
Su colega Adolfo Garcé apuntó que ya se sabe que si gana un candidato blanco o colorado en el balotaje, los partidos van a gobernar en coalición y por tanto “la obsesión por comparecer unidos y sacarse fotos juntos no tiene tanto sentido”.
“La pregunta que deberían hacerse es si afecta a la democracia, si afecta a los partidos. Y mi respuesta sería ‘no innovar’. ¿Para qué arriesgarse a mortificar a los colorados como sangre de toro, que todavía queda alguno? ¿para qué mortificar a los blancos del fogón, del poncho y la guitarra con un lema común?”, se preguntó Garcé.
Entre los blancos y colorados existe la casi certeza de que si la idea del lema único no avanza sustancialmente antes de fin de año, no podrá tener vida en el 2029. Al final, parece que en las filas de la centroderecha terminarán sonando aquellos versos del anarquista español León Felipe: “Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo”.