7 de septiembre de 2026 5:00 hs

La Intendencia de Maldonado remitió a la Junta Departamental un proyecto de decreto para convertir a la Laguna del Diario en una zona de “prioridad ambiental”, con el objetivo de preservar su valor ecológico y paisajístico. En la propuesta, también se fijan normas sobre el cuidado de la vegetación y se prohíben las excepciones en la normativa relacionada con la construcción, un punto que generó polémica en el pasado a partir de emprendimientos que se habilitaron.

Después de varios años de reclamos de organizaciones ambientalistas para cuidar el curso de agua, en octubre de 2025 se instaló una mesa de trabajo conformada por jerarcas, representantes de la academia y de la sociedad civil para impulsar acciones de conservación.

Ubicada en el kilómetro 126 de la ruta 10, en la parada 40 de la Mansa, la Laguna del Diario es una extensión de cuatro hectáreas frente a la zona conocida como Piedras del chileno, y es una de las imágenes más representativas al ingreso a Punta del Este.

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La directora de Ambiente de la Intendencia de Maldonado, Virginia Villarino, explicó a El Observador que el proyecto forma parte de una línea de trabajo del intendente Miguel Abella de “pensar el desarrollo considerando el ambiente”.

En Maldonado funcionan distintas mesas de trabajo enfocadas a lo que ocurre en humedales y cursos de agua, que trabajan en coordinación con la Intendencia, el gobierno nacional y la Universidad de la República (CURE).

“Juntamos todo lo que nos parecía que podía contemplarse para la Laguna del Sauce, el intendente lo recogió y se envió la resolución. Fue totalmente participativo y colaborativo”, agregó.

La laguna y el origen de Maldonado

En 1755, el gobernador de Montevideo José Joaquín de Viana eligió el lugar que hoy se conoce como Laguna del Diario para instalar el primer núcleo de pobladores de Maldonado. Se consideraba un sitio estratégico para afincarse, porque era una fuente de agua dulce y estaba a pocos metros de la costa, donde llegaban los barcos.

Sin embargo, el viento y las condiciones climáticas impidieron el desarrollo del poblado y dos años después se trasladó a una zona más alta, en donde hoy se encuentra la Plaza de San Fernando de Maldonado.

El origen del nombre de la Laguna del Diario se remonta al siglo XVIII, cuando los caballos pastoreaban “a diario” en una extensión de ranchos y corrales para los animales. La zona era conocida como “Caballada del diario”, de acuerdo al relato de la historiadora María Díaz de Guerra.

En varias ocasiones, la laguna tuvo desbordes que generaron situaciones imprevistas. “En el temporal de Santa Rosa de septiembre de 1876, la laguna se comunicó con el mar, lo que se produjo con la conjunción de un estruendo semejante a un taponazo”, escribió el historiador Carlos Seijo en el libro Maldonado y su región, editado por el Instituto Uruguayo Argentino.

Unos años después, relató Seijo, “volvió a desbordarse y la presión ejercida por la fuerza de las aguas produjo el perforamiento del terreno arenoso que la separa de la costa, para ir a precipitarse en el mar con una fuerza extraordinaria”.

A lo largo de los años hubo proyectos para canalizar o construir diques secos, que finalmente quedaron en la nada.

El estado de la laguna

El proyecto de decreto al que accedió El Observador debe ser aprobado por la Junta Departamental, donde el Partido Nacional tiene mayoría. Además, en el grupo de trabajo que elaboró el plan, participaron representantes de los distintos partidos políticos.

El documento presentado realiza un detallado repaso de la “situación ambiental” de la Laguna del Diario y plantea que es necesario “adoptar medidas de gestión y protección ambiental para su protección, recomposición y uso sostenible”.

La Laguna del Diario es “un ecosistema de alto valor ambiental, paisajístico, social e histórico” para Maldonado. “Diversos estudios técnicos y antecedentes administrativos han identificado aportes significativos de nutrientes y contaminantes provenientes de fuentes domiciliarias, urbanas y de procesos internos del propio cuerpo de agua, que determinan su actual estado de eutrofización”, agregó la Intendencia en la resolución.

La eutrofización significa que la laguna tiene un exceso de nutrientes. “Los cuerpos de agua traen agua de la cuenca. Todo eso escurre y viene con nutrientes, sobre todo nitrógeno y fósforo. Eso determina que el agua quede con menos capacidad de oxígeno, lo que significa la muerte de seres vivos y la aparición de plantas flotantes que nacen con proliferación de nutrientes. A eso se suma la floración de cianobacterias, algo que ocurre cada tanto en la laguna cuando se difunden imágenes verdes sobre el curso de agua”, indicó Villarino.

La Intendencia advirtió que la “alteración de las planicies de inundación, la pérdida de biodiversidad, la presencia de especies exóticas invasoras y las intervenciones no reguladas agravan los procesos de degradación ambiental de la laguna y su cuenca de aporte”, lo que representa “un riesgo de daño grave o de difícil reversibilidad”.

Además, de acuerdo al documento, “en la planicie de inundación de la laguna se encuentran humedales que constituyen hábitats proveedores de numerosos servicios ecosistémicos” beneficiosos para la fauna y la población.

Esos humedales se encuentran en la categoría de suelo urbano y suburbano de Fragilidad Ecosistémica y están integrados al Inventario Nacional de Humedales elaborado por el Ministerio de Ambiente.

Por todo lo expuesto, la Intendencia consideró “necesario adoptar conjunto de medidas de gestión, estudio y protección ambiental para la Laguna del Diario y su cuenca, frente al riesgo de daño grave o de difícil reversibilidad que su actual estado de degradación comporta, otorgando a dicha protección la relevancia institucional que su importancia ambiental, social e histórica acarrea para el departamento”.

En ese contexto, también se establece una regulación para la caza, captura y aprovechamiento de fauna silvestre y las intervenciones sobre el régimen hidráulico de la laguna.

Los cambios previstos

Cuando se construyó la rambla, la laguna quedó separada de la playa por menos de cien metros. “Entonces, los nutrientes que antes iban a la playa, quedan depositados en el fondo de la laguna y se van acumulando con los años”, explicó Villarino.

Hoy la laguna no tiene conexión con la costa, si bien existe una compuerta que se puede abrir o cerrar en situaciones excepcionales. Sin embargo, eso no resuelve el problema de los nutrientes, porque lo que sale es agua, pero no lo que se encuentra depositado en el fondo de la laguna.

De manera artificial, indicó Villarino, desde hace unos años la Intendencia realiza un “refulado”, un proceso que consiste en la extracción de sedimentos del fondo de manera artificial, pero se necesita hacerlo a mayor ritmo y en una extensión más amplia, luego de tantos años de acumulación.

En Maldonado se analizan distintas alternativas para definir “qué tipo de Laguna del Diario queremos”, dijo la jerarca.

“Hay varias opciones o escenarios. La laguna puede transformarse en un humedal, o sea, perder su espejo de agua y llenarse de plantas. La laguna podría tener un puente que conecte como antes y hacer una gran cañada. Podríamos inyectarle agua salada a través de un método artificial. Hay un montón de posibilidades”, dijo Villarino.

Una vez aprobado el decreto, la Intendencia encargará una consultoría para definir varios puntos relacionados a la laguna que, según explicó Villarino “se tiene que relacionar con el Río de la Plata”.

“De alguna forma tiene que sacarse el sedimento de fondo y tiene que ingresar agua salada. Al menos eso es lo que manejan los expertos. El objetivo es relacionarla con el Río de la Plata”, agregó.

Ese vínculo con la costa permitirá eliminar “las plantas que están creciendo excesivamente”, como ocurrió en otras lagunas, dijo la jerarca.

“Si conectamos de vuelta, ingresa agua salada. La laguna en este momento tiene condiciones de agua dulce. O sea, toda su vida, toda su biodiversidad está asociada al agua dulce”, añadió. Por lo tanto, antes de que eso suceda, se debe analizar el impacto que puede generar el cambio en las condiciones del ecosistema.

Por otra parte, la nueva categoría de protección ambiental que se otorgará a la Laguna incluye sanciones para quienes tiren basura y deshechos en el curso de agua. La Intendencia será la encargada de controlar con sus cuerpos inspectivos de distintas reparticiones, a los que se sumarán los integrantes de la Guardia Ambiental que trabajará en el lugar a partir de enero de 2027.

Tampoco se podrá intervenir el bosque nativo y las especies exóticas asociadas a los humedales. En ese sentido, está previsto modificar la reglamentación que protege los pinos y se incorporarán otros tipos de vegetación que no podrán ser extraídas, como forma de garantizar la protección del humedal.

Los controles también incluirán el uso de embarcaciones a motor, que están prohibidas desde 2013. Es frecuente ver en la laguna gente practicando Stand Up Paddle (SUP) o botes a remo, que están habilitados.

No va más

En 2018, durante la administración del exintendente Enrique Antía, la zona de la Laguna del Diario se vio inmersa en una polémica cuando se aprobó la construcción de un proyecto inmobiliario edilicio sobre el curso de agua, que incluía la demolición de Poseidón, una emblemática casa de Punta del Este construida por el reconocido arquitecto Samuel Flores Flores.

Organizaciones, vecinos y académicos hicieron todo tipo de reclamos para evitar que se tirara abajo la casa y finalmente se resolvió construir el emprendimiento, pero dejando la residencia en pie e integrarla al desarrollo inmobiliario.

El proyecto abrió un debate sobre ese tipo de construcciones en zonas de riqueza patrimonial y ambiental, que a partir de ahora quedará saldado con un punto específico incluido en el decreto de la Intendencia.

El artículo 4 del proyecto se refiere al “criterio de no concesión de excepciones edilicias” y señala que “no se otorgarán excepciones fundadas en el artículo 21 del Texto Ordenado de la Normativa Edilicia dentro de la cuenca de la Laguna del Diario”.

Las excepciones a las normas de construcción son un mecanismo legal al que pueden apelar los gobiernos por mayoría de la Junta Departamental. Todos los gobiernos de Maldonado han recurrido a ellas, pero en algunos casos se han generado cuestionamientos porque se trata de iniciativas que alteran la fisionomía del lugar o pueden generar impacto ambiental.

Como mecanismo para resolver ese tipo de problemas a futuro, para la zona de Laguna del Sauce se prohíbe de ahora en más la concesión de excepciones. Las que ya fueron otorgadas no se pueden modificar.

Además de lo ocurrido con Poseidón, Villarino recordó hay un fraccionamiento aguas arriba de la laguna, donde por excepción se permitió reducir el área de los terrenos de 800 a 600 metros cuadrados.

“El intendente está marcando que eso no corre más. Eso pasaba antes. A partir de ahora las excepciones en la Laguna del Diario no van más”, concluyó Villarino.

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