Una delegación de vecinos de los barrios Cordón Norte, Punta Carretas y Pocitos concurrieron en los últimos días a la Comisión de Seguridad y Convivencia de la Cámara de Diputados para reclamar por la situación de inseguridad que viven en sus barrios.
Por un lado asistieron los vecinos de Cordón Norte —nucleados en el colectivo Karina Hernández— y, por el otro, los vecinos de Punta Carretas y Pocitos. Aunque por separado, ambos fueron recibidos en la sesión del pasado 17 de setiembre, según consta en la versión taquigráfica.
En el primer caso (de Cordón Norte), el foco del reclamo estuvo centrado en la cantidad de personas que están en situación de calle en los alrededores del barrio (motivado por la cantidad de refugios) y en la proliferación del microtráfico de drogas.
Uno de los integrantes del colectivo vecinal de Cordón Norte explicó a los legisladores que "no hay prevención ni disuasión" en el barrio, donde reina una "sensación de desamparo por la no presencia policial".
Además, incluyó en el problema la concentración de refugios del Ministerio de Desarrollo Social (Mides). "El Mides, por ejemplo, escoge nuestras zonas para tener muchos refugios. Ustedes saben lo que significa eso: una población que va y que viene. Incluso, desde el punto de vista de los residuos. A veces, las bolsas están llenas de esas bandejitas ya usadas que las ponen fuera de los contenedores", describió el hombre.
En la aplicación del programa Red Calle 365 que lanzó el Mides meses atrás se puede ver la cantidad de centros y refugios de la cartera en esta zona de Montevideo (y también en otros barrios cercanos).
El integrante del colectivo de Cordón Norte dijo que durante la alerta roja para personas en situación de calle que decretó el gobierno los vecinos "respiran" durante un tiempo, pero que la concentración de refugios genera campamentos aledaños.
"Como hay muchos lugares (por los refugios), en la misma manzana puede haber dos, y donde hay refugios algún campamentito aledaño se forma; alguien que no quiere entrar al refugio se queda afuera, hace su campamentito y ahí se van quedando", ilustró.
Los vecinos de Punta Carretas y Pocitos
En representación de estos dos barrios concurrieron varios vecinos.
Uno de ellos contó que en el parque Villa Biarritz "ha aumentado" la cantidad de gente que duerme allí. "Yo saco a mis perros a las ocho de la mañana y me encuentro, dependiendo del día, con un promedio de cinco campamentos", dijo uno de los representantes vecinales.
Contó también que en febrero del año pasado tuvo una "pelea" con un indigente, que tenía dos cuchillos. El vecino llamó a la Policía, que le retiró los cuchillos al hombre, pero no lo detuvo.
De esta manera, una vez que los efectivos se retiraron, el hombre decidió "correr" al vecino. "En esa pelea tuve una fractura del piso del hueso orbitario", narró.
Los vecinos expresaron su preocupación por la posibilidad de que aumente la presencia de personas en situación de calle en las próximas semanas, con la llegada de la primavera y el verano.
Al igual que la delegación de Cordón Norte, los vecinos de Punta Carretas y Pocitos dijeron percibir un aumento de las personas en situación de calle.
"La situación es compleja y muy complicada —ya lo saben—, porque no hay seguridad, no hay respeto hacia la gente, se perdieron los valores", lamentaron.
Cuestionaron, por otra parte, que no se esté aplicando la Ley de Faltas para atender estos casos. "La Policía los saca y los traslada a otra zona, a otras cuadras, a otro barrio, pero pasan dos días, y vuelven. Estamos constantemente preocupados. A mí, personalmente, nunca me dio temor andar a cualquier hora, pero ahora me cuido; dejé de ir a unas clases a estudiar algo porque termino tarde y tengo que volver sola", contó una vecina de Punta Carretas.
Otro vecino, que se presentó como peluquero y dijo conocer las preocupaciones de otros residentes de la zona, cuestionó la "red de delincuencia" que se instaló en la zona, vinculada con los cuidacoches.
"Ellos nos observan: saben a qué hora entrás, a qué hora salís, si te compraste un televisor, si te vas de vacaciones. Les venden drogas a nuestros hijos, a los jóvenes y a los niños. En la Plaza Gomensoro hay venta de drogas. Hay niños de ocho años que están consumiendo marihuana y pasta base",
También describieron robos de motociclistas que, vestidos de delivery, suben a las veredas y arrebatan las pertenencias de las personas, sobre todo los celulares.
"Ahora que comienza el calorcito y hasta el invierno próximo tenemos un período que se nos hace imposible para nosotros. Por ejemplo, los delivery —muchos trabajan correctamente—, no sé si son reales, si consiguen la ropa, las motos suben a las veredas, tiran a las personas. Si estás en la parada con un celular, te lo sacan y siguen", apuntó una vecina.
Y si bien dijo entender que la Policía no puede estar "en todos lados" pidió que los ciudadanos sean amparados en sus derechos. "Si ellos tienen derechos, nosotros también los tenemos. Si surge cualquier problema, nosotros somos los responsables porque ellos estaban haciendo algo que no es correcto".