Lo bueno: todos en la familia a salvo
Robert Farías es productor granjero en la Colonia 18 de Julio, en el km 493,5 de la ruta 3. Ese sábado a las 3 y 20 de la madrugada, contó a El Observador, estaba descansando.
"Me había acostado un ratito antes, estaba dormido y sinceramente no escuché nada, pero menos mal, porque si estaba despierto seguro salía a intentar hacer algo y es probable que hubiese sido peor, porque por suerte acá solo fueron pérdidas materiales y no le pasó nada a nadie de la familia... lo otro... bueno, una desgracia, ya se verá", contó.
Robert, entonces, se enteró de los destrozos del temporal de viento -que tuvo ráfagas de unos 130 kms y hasta causó la muerte de una persona- cuando se levantó en la mañana.
"Me desperté y supe de todo en un grupo que tenemos los de Salto Hortícola, ahí estaban comentando lo que había pasado, el desastre que había ocurrido, así que salí de casa... y la verdad es que no podía creer lo que había pasado", añadió.
Salto: daños en el predio de Robert Farías.
El temporal le tiró el 80% de los invernáculos, perdió de 3.000 a 4.000 m2 de infraestructura para producir el tomate y el morrón que le aporta al mercado.
"Eso quedó todo en el suelo, pude salvar sí una parte de tomate Cherry... por ejemplo los macro túneles de hierro de la frutilla, que son 3.000 m2, eso quedó todo roto, todo aplastado, fue algo impresionante el viento", lamentó.
El vivero que desapareció y el galpón deshecho
Y eso no fue todo: "Un vivero donde tenemos las almacigueras desapareció, el temporal lo arrasó y un galpón grande donde tenemos el tractor, los insumos, las planchas y los cajones quedó deshecho, el viento no dejó nada de eso", informó Robert.
Fue terrible, todo roto, ni quiero pensar en los números de las pérdidas Fue terrible, todo roto, ni quiero pensar en los números de las pérdidas
Suma, aclaró, que tenía una parte asegurada, pero no todo: el seguro no toma a invernáculos que tienen determinada antigüedad, precisó.
"Capaz se recupera algo, un 60%, un 70%, todo sirve por supuesto, pero no es algo para ya... hay que denunciar, hay que esperar que vengan los peritos a ver los daños, que se resuelva, hay que tener paciencia con el seguro".
"Ya estoy tan acostumbrado a estos golpes que cada tanto pasan en estos lugares, porque todos los años el viento me rompe uno o dos invernáculos, que no me quedo quieto, me los rompe un temporal y los arreglo y viene otro temporal, rompe y arreglo... no queda otra... por suerte, repito, fueron solo daños materiales, a la familia no le pasó nada y no queda otra que darle para adelante", expresó Robert.
Salto: daños en el predio de Robert Farías.
En 10 minutos el temporal rompió todo
Franco Bordenave estaba descansando en la ciudad, a unos 5 kms del campo donde están las producciones, donde sí estaban sus padres y su hermana.
Fue el vecino del campo de enfrente, que perdió todo con el temporal, quien lo despertó y avisó: "Venite y preparate para lo peor".
En este caso el sistema productivo dañado está al norte de la ciudad capital de Salto, contra el río Uruguay, antes de llegar a la represa, en la Colonia Osimani y Llerena.
"Cuando llegué fue para ver el desastre que el temporal dejó... en 10 minutos, menos capaz, rompió todos los invernáculos, los tiró todos y voló la mitad del techo del galpón de packing", resumió.
Salto: daños en el predio de Franco Bordenave.
Además de las pérdidas directas por daños a la infraestructura, hay pérdidas en tomate, morrón, pepino y frutilla y gastos a encarar para ir reacomodando todo.
El sábado de mañana, de inmediato, como pasó seguramente en todas las granjas con perjuicios, se priorizó como tarea rescatar lo que se pudiera de frutilla y morrón, para salvar algo, techar algún sector para proteger la producción también.
También con seguros, aunque no por la totalidad del área, otra etapa inmediata a este tipo de adversidades es hacer un relevamiento, sacar fotos, hacer la denuncia y esperar los siguientes pasos para recuperar lo más que se pueda.
Salto: daños en el predio de Franco Bordenave.
El daño mayor: el ánimo afectado
Franco reconoció que, más allá de lo económico, "el impacto mayor está en el ánimo, porque el esfuerzo es enorme, hay mucha inversión, mucho costo, márgenes complicados y te pasa esto...".
Estas son las cosas que hacen que uno se replantee todo, tanto esfuerzo, tanta inversión, esto nos deja muy mal Estas son las cosas que hacen que uno se replantee todo, tanto esfuerzo, tanta inversión, esto nos deja muy mal
Como siempre, considerando que es lo que saben hacer bien y la actividad por la cual tienen pasión, "no queda otra que esperar a enfriar un poquito la cabeza, hacer rápido lo que corresponda y se puede y después ver más a largo plazo".
Salto: daños en el predio de Franco Bordenave.