La Fiscalía uruguaya abrió este jueves una investigación por la llegada a Bélgica de un contenedor con 547 kilos de cocaína. La información primaria, según supo El Observador en base a fuentes del Ministerio Público, el barco arribó desde Montevideo.
La carga declarada del contenedor fue arroz, pero al abrir e inspeccionar en Amberes detectaron la presencia de la droga. La inspección se dio porque la mercadería se disponía a ser transportada a otro contenedor, lo que se conoce como un "switch".
Las autoridades decidieron abrir la investigación porque el contenedor fue escaneado en Montevideo, pero se lo habilitó a seguir hacia destino en el barco Grande Nigeria, según informó el periodista Eduardo Preve.
Una de las hipótesis que se manejan es que la carga se haya hecho en alta mar, pero no hay datos precisos aún. El barco salió de Uruguay, pasó por Argentina e hizo dos paradas en Brasil.
Los ladrillos de cocaína tenían la marca "boss", que se suele utilizar en tierras brasileñas. A su vez, al llegar a Montevideo el contenedor tenía el precinto roto como si hubiera sido manipulado anteriormente.
Fuentes del puerto de Montevideo dijeron a El Observador que el barco Grande Nigeria suele tener problemas por alteraciones en las cargas. Ante esto, no se descarta que la tripulación esté involucrada.