23 de febrero 2026 - 10:07hs

“Es difícil promover bienestar en una organización si no lo experimentás primero en tu propia vida”.

Ese fue el punto de partida de esta charla. Porque cuando hablamos de bienestar, no estamos hablando solo de yoga, frutas frescas o días libres. Estamos hablando de algo mucho más profundo: de cómo nos sentimos con nosotros mismos, con nuestro trabajo y con la vida que llevamos.

Y si bien es importante que las organizaciones lo impulsen, empieza en cada persona.

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El nuevo lenguaje del trabajo

Hoy muchas organizaciones están apostando al bienestar. Hacen bien. Es una tendencia que llegó para quedarse. Pero a veces, confundimos el mensaje. Creemos que el bienestar es algo que la empresa tiene que dar. Que depende del jefe, del clima, de los beneficios. Y si bien todo eso influye, el bienestar real empieza cuando cada uno decide tomar las riendas de su vida. El bienestar no se puede imponer ni regalar, se construye desde adentro hacia afuera.

Por eso, en Xn hablamos de autoliderazgo como la puerta de entrada. Porque una organización donde las personas se sienten bien empieza por personas que se hacen cargo de sí mismas, que se observan, se cuidan y se desarrollan. Personas que, incluso en la incertidumbre, saben que siempre pueden hacer algo: tomar las riendas.

Autoliderazgo: más que una habilidad, una forma de vivir

Autoliderarse no es una moda ni una técnica. Es una práctica cotidiana que parte de una decisión: no ir en automático.

Es elegir tener conversaciones con uno mismo, asumir responsabilidad, preguntarse: ¿Cómo estoy? ¿Qué necesito? ¿Qué puedo cambiar? Y eso es transformador.

Una persona que se auto lidera es alguien que se observa, se cuida y actúa en consecuencia. Que no espera a que alguien más venga a decirle cómo sentirse mejor. Que se da permiso para ocuparse de sí.

Eso —más que cualquier programa externo— es lo que cambia la experiencia de vida y de trabajo. Y transforma organizaciones.

¿Qué es autoliderarse?

Peter Drucker decía que los líderes generan y dirigen su energía. Y cuando hablamos de autoliderazgo, eso también aplica. Es elegir cómo quiero estar y qué hago con mi energía para lograrlo.

A veces vamos por la vida como en modo piloto automático. Y no está mal: el cerebro humano está diseñado así. Pero cuando hay turbulencia, despegue o aterrizaje, el piloto automático no alcanza. Ahí tenemos que tomar el control.

Lo mismo pasa con nuestra vida. Y para eso, hay tres factores clave:

1- Ser justo con vos mismo: no exigirte más de la cuenta, premiarte también, serte fiel.

2- Ser honesto con vos: pensar lo que decís, decir lo que sentís y hacer lo que decís.

3- Ser competente con vos: darte tiempo, escucharte, cuidar tu bienestar.

Te cuento algo personal: durante mucho tiempo, después de dejar a mis hijos en el liceo a las 8, iba directo a trabajar. Hasta que un día me di cuenta: tenía una hora entera para mí. Y decidí no llenarla de trabajo. Decidí tomarme un café conmigo. Ese rato cambió mis mañanas. Fue un acto de autoliderazgo.

¿Qué tiene que ver esto con el trabajo?

Todo. En Xn creemos que una empresa en su máximo potencial no solo logra resultados, sino que también es un excelente lugar para trabajar. ¿Y eso cómo se logra? Con personas en su mejor versión.

Una persona en su mejor versión:

– Se propone y logra resultados extraordinarios.

– Siente satisfacción y orgullo por lo que hace.

Si vos te mirás hoy, ¿cómo estás en esos dos carteles? ¿Estás logrando resultados que te llenen? ¿Te sentís bien con lo que hacés?

Si no, quizás sea hora de ajustar. Porque nadie más lo puede hacer por vos.

La vida no es solo trabajo: la rueda como mapa.

Somos personas integrales. No podemos hablar de bienestar sin hablar de la vida completa. Por eso trabajamos con una herramienta que amo: la Rueda de la Vida.

Paul Meyer, que estudió mucho sobre motivación, identificó ocho ámbitos clave: salud, familia, pareja, amigos, desarrollo personal, trabajo, finanzas y espiritualidad. Yo le agregué uno más: el deporte. Para mí tiene un lugar especial.

Te invito a hacer el ejercicio:

– Dibujá tu rueda.

– Asigná un peso a cada ámbito según lo que significa para vos.

– Luego, evaluá del 1 al 10 cómo estás hoy en cada uno.

Si lo representas en un gráfico circular te puede dar algo similar a lo siguiente. El resultado es tu foto actual, esa es tu rueda. Una rueda grande avanza rápido y estable, una rueda “pareja” pero chiquita avanza lento, también estable. Pero a veces la rueda sale abollada y una parte se arrastra. Y si la rueda no gira bien, la vida tampoco. Esto no es para juzgarte, sino para observarte. Porque una vez que ves, podés actuar.

¿Cómo mejorar?

En Xn desarrollamos un modelo con seis dimensiones del autoliderazgo, que podés aplicar a cualquier ámbito de tu vida:

Propósito: ¿Para qué hacés lo que hacés? ¿Cuál es el sentido?

Autoconocimiento: ¿Cómo sos en este ámbito? ¿Qué podés cambiar, aceptar o pedir ayuda?

Desarrollo: ¿Qué estás aprendiendo o practicando para mejorar?

Decisión: ¿Qué tenés que elegir? ¿Qué estás postergando?

Emociones: ¿Qué sentís y cómo lo estás manejando?

Vínculos: ¿A quién tenés cerca? ¿Quién te complementa y te potencia?

Podés usar estas preguntas para revisar cada ámbito de tu rueda. Es una forma práctica de pasar del diagnóstico a la acción.

Bienestar con coraje

Bienestar no es solo sentirse cómodo. A veces es tomar decisiones difíciles. O hacer cambios. O frenar. O poner límites.

Pero también es vivir con sentido, con coherencia, con orgullo. Y eso —aunque parezca personal— tiene un impacto enorme en los equipos, en el clima, en la organización. Por eso creemos que el bienestar empieza por uno, pero no termina ahí. Se multiplica. Se contagia. Y cuando lo trabajamos desde adentro hacia afuera, con herramientas, con reflexión, con consciencia, las personas cambian. Y las empresas también.

Temas:

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