“La inteligencia artificial ya transformó el negocio”, afirmó Victoria Cancela, investigadora del Observatorio TI de la CUTI. Su afirmación se basa en el estudio “informe de Talento e Inteligencia Artificial en la industria TI” realizado por la cámara y que tuvo como sujeto de estudio a 19 empresas socias.
Los involucrados aseveran que el cambio solo se profundizará en los próximos años y, a nivel de negocio, su cuello de botella ya se movió. La generación de código y el desarrollo de producto tuvo una fuerte aceleración gracias a la inteligencia artificial, pero cuestiones de cumplimiento normativo, gestión de contratos o seguridad de la información no pudieron seguirle el ritmo.
De este modo el estudio realizado por el Observatorio TI encuentra una tensión entre la aceleración técnica y los tiempos legales o regulatorios.
En ese sentido, emerge la gestión del cambio como principal desafío. Los líderes coincidieron en que la gestión técnica es más sencilla o solucionable que el cambio cultural, la necesidad de cambiar las formas de pensar, de trabajar o de sostener la motivación en este contexto. En este punto se pone en valor especialmente el acompañamiento en la incertidumbre. “En este marco se redefine también el rol del management que se orienta muchísimo más hacia lo que es el pensamiento estratégico y a la visión de negocio”, resaltó Cancela.
Además, el boom de la IA también lleva a las empresas a tener que gestionar las expectativas de los clientes. Ahora, su propuesta de valor se orienta cada vez más hacia la confianza, el acompañamiento de los clientes y la capacidad de adaptar las soluciones a la medida de cada cliente. “Todo esto en un contexto en el que la inteligencia artificial es un potenciador, pero se considera que no sustituye el conocimiento de las personas ni la experiencia”, resaltó Cancela.
La preocupación de las multitareas y el acompañamiento
En cuanto a las transformaciones en el trabajo cotidiano, la investigadora resaltó que gracias a la inteligencia artificial hay mejoras concretas, como entregas más rápidas, mejor calidad de los entregables y más verificaciones antes de hacer una entrega al cliente gracias a la ganancia de tiempo.
Los líderes la utilizan, sobre todo, para tareas exploratorias estratégicas, como análisis de mercado, por ejemplo. Tanto en los líderes como en los perfiles técnicos y no técnicos esta disrupción hizo aumentar el peso de las habilidades transversales, de la comunicación, del pensamiento crítico, la adaptabilidad y la capacidad de delegar con criterio.
¿Esto significa que las habilidades técnicas pierden valor? El estudio demuestra que no, sino que se da un un corrimiento de cuáles son las habilidades técnicas que recobran relevancia. Aspectos como el dominio de un lenguaje específico deja de ser tan relevante, mientras que fundamentos de la arquitectura o la seguridad son hoy más importantes que nunca.
Un participante del estudio resumió la relevancia del pensamiento crítico con la siguiente frase: “Cuando la IA se equivoque, alguien va a tener que encontrar qué hizo mal”.
La contracara son las preocupaciones. En los grupos de liderazgo “se habló mucho de que hay una gran preocupación por la multitarea”, en un contexto en el que los líderes sostienen varias tareas en paralelo asistidos por inteligencia artificial, lo que presenta según el informe, riesgo para su salud mental. “Se menciona también la dependencia de estas herramientas y la necesidad de que las personas sigan sintiendo que su trabajo tiene un valor propio, concreto, que no es reemplazable por un agente”, afirmó la investigadora.
En esta línea, los participantes pusieron en valor el acompañamiento de las organizaciones en esta fase de transformación desde el punto de vista humano e incluso filosófico y la importancia del aprendizaje entre pares. “Uno de los mayores desafíos quizás ya no es incorporar la tecnología, sino integrarla con criterio y gestionar el cambio”, resaltó la investigadora que lideró la presentación del estudio.