El Institut Pasteur estudia bacterias del hormigón del Estadio Centenario para reparar fisuras de forma ecológica
El equipo busca microorganismos capaces de producir calcita, un mineral componente del hormigón, para rellenar fisuras de forma controlada
26 de enero 2026 - 11:47hs
Investigadores del Institut Pasteur de Montevideo estudian bacterias presentes en el hormigón de edificios patrimoniales del país, con el Estadio Centenario como uno de los casos de referencia. El objetivo es desarrollar una forma sustentable de reparar pequeñas fisuras que aparecen con el paso del tiempo.
Además del Centenario, también se tomaron muestras del ex frigorífico Anglo, en Fray Bentos, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
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Según informó el Institut Pasteur, ambos edificios fueron seleccionados para ensayos con apoyo de la Comisión de Patrimonio del Ministerio de Educación y Cultura. La iniciativa se enmarca en la idea de intervenir sin modificar el valor material y formal de estas construcciones.
La reparación de hormigón mediante bacterias ya se investiga y aplica en otras partes del mundo, pero el equipo plantea la necesidad de un método local. El motivo es que las bacterias del hormigón, sensibles al ambiente y a la humedad, varían según región y condiciones climáticas.
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“Se trata de una forma de preservar el patrimonio histórico nacional de manera ecológica, utilizando bacterias que ya están presentes en el propio hormigón y sin alterar la estructura ni los diseños originales de los edificios”, dijo Daniela Megrian, investigadora de la Unidad de Bioinformática del Institut Pasteur y responsable del proyecto.
En esta iniciativa también está involucrado Jean Ducasse-Lapeyrusse, especialista en conservación de hormigón patrimonial en Francia. Su participación se integra al desarrollo del enfoque aplicado a edificios con valor patrimonial.
De la secuenciación genética a "la calcita"
El sellado del hormigón mediante bacterias podría ofrecer ventajas frente a métodos tradicionales que suelen usar compuestos químicos. Esos compuestos no siempre son compatibles con materiales originales, lo que puede reducir la durabilidad y generar nuevos daños con el tiempo a las estructuras edilicias.
Para estudiar las bacterias presentes en el material, el equipo hisopó superficies deterioradas y realizó pequeños orificios, de no más de un centímetro, para recolectar polvo del interior. Con esas muestras aplicaron técnicas de secuenciación genética para identificar bacterias y los genes que las componen.
El análisis de genes permite seleccionar bacterias adecuadas para producir calcita, un mineral que es uno de los componentes del hormigón. Si se identifican bacterias que generen calcita de manera controlada, podrían rellenar y sellar fisuras pequeñas, contribuyendo a la reparación del material.
Los investigadores llevan aproximadamente un año trabajando en el proyecto, que aún está en etapa inicial.
Actualmente buscan financiación para profundizar los estudios y avanzar hacia una implementación futura en edificios patrimoniales del país.