Uruguay firmó un acuerdo con Microsoft y el LATU para desarrollar un laboratorio de inteligencia artificial orientado a proyectos de interés público. La iniciativa apunta a crear e implementar soluciones en áreas sociales, sanitarias, ambientales y culturales.
El convenio fue presentado en Torre Ejecutiva y tendrá una primera etapa de tres años. Según lo informado oficialmente, el objetivo es abrir una nueva fase de colaboración para ampliar el uso de la IA en temas vinculados con sostenibilidad, salud, acción humanitaria y preservación cultural.
En los hechos, el laboratorio buscará que la inteligencia artificial tenga aplicaciones concretas en la gestión pública. Entre los usos mencionados aparecen la mejora de servicios públicos, la posibilidad de anticipar determinados procesos y la optimización de tareas dentro de organismos del Estado.
La presidenta del LATU, Lucila Arboleya, dijo que uno de los cambios que incorpora esta etapa es la concreción de proyectos surgidos desde el sector público. Esos desarrollos podrán provenir de ministerios, intendencias y otras instituciones.
La idea es que esa cooperación permita agilizar procesos y liberar tiempo de trabajo en tareas repetitivas o de menor valor. Según Arboleya, eso puede hacer posible una mejor distribución de la carga horaria hacia actividades más productivas.
Además del desarrollo de herramientas, el acuerdo incluye una línea de fortalecimiento de capacidades locales. Eso abarca transferencia de conocimiento y trabajo conjunto entre organismos públicos, empresas y actores académicos.
Para esta etapa, Uruguay destinará US$ 400.000 a través de agencias del sistema de ciencia, tecnología e innovación. Microsoft, por su parte, aportará experiencia técnica, especialistas e instrumentos de cofinanciación.
Para qué puede servir y qué plantea el Gobierno sobre su uso
Durante la presentación, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, vinculó el proyecto con el uso estratégico de los datos. Señaló que el país cuenta con un volumen importante de información y que ese activo puede ser utilizado para mejorar servicios, anticipar procesos y generar nuevas oportunidades de trabajo e inversión.
Ese planteo ubica al laboratorio como una herramienta posible para desarrollar soluciones basadas en datos en distintas áreas del Estado. La fuente oficial no detalla proyectos específicos, pero sí marca que la apuesta estará puesta en aplicaciones con impacto público y social.
Sánchez también sostuvo que el desarrollo de inteligencia artificial requiere políticas públicas robustas, reglas claras y criterios éticos. En esa línea, planteó que la discusión no pasa solo por incorporar tecnología, sino por cómo se la gobierna y bajo qué marco se la aplica.
La ministra de Industria, Fernanda Cardona, señaló que la iniciativa cruza innovación, inteligencia artificial y desarrollo productivo. También afirmó que estas herramientas pueden abrir oportunidades laborales, nuevas capacidades y otras formas de producir.
Cardona ubicó el acuerdo dentro de una estrategia más amplia de posicionamiento tecnológico del país. Mencionó como ventajas la conectividad, la latencia, los cables submarinos y la matriz de energía renovable.
El laboratorio, denominado AI for Good Lab, contará además con apoyo de Uruguay Innova, ANDE, ANII, Agesic y Antel. En la actividad participaron autoridades del Gobierno, del LATU y representantes de Microsoft.
La fuente oficial presenta la iniciativa como un paso para llevar la inteligencia artificial a problemas concretos del sector público. El foco, según lo anunciado, estará en desarrollar herramientas con aplicación en salud, ambiente, sostenibilidad, cultura y procesos estatales.