26 de septiembre de 2025 5:00 hs

La IA impacta en el trabajo, ¿por dónde tenés que empezar?

Hay consultoras que le están poniendo cifras a este fenómeno, mostrando cuáles son las necesidades que exigen los empleadores de Uruguay.

En esta newsletter te voy a contar algunas de esas cifras, además de una recomendación de por dónde empezar.

Más noticias

Bienvenidos.

Nueva pestaña N° 50La IA es una de las habilidades más demandadas en el trabajo hoy.

El monitor laboral del primer semestre de 2025, elaborado por Advice, muestra cifras del crecimiento de la demanda de la habilidad "ciencia de datos e inteligencia artificial":

Según el análisis, tuvo un crecimiento del 154% en Uruguay durante el período 2020-2025. Esta habilidad se clasifica como "emergente", lo que significa que su demanda ya está experimentando un crecimiento acelerado en el país.

Pero si lo comparamos desde el lanzamiento de ChatGPT, el crecimiento fue mucho más vertiginoso: un 486%.

Para mostrarte la temperatura que hay sobre este tema, Quantik, un grupo uruguayo de tecnología que agrupa varias empresas y marcas especializadas en soluciones digitales, integración tecnológica e innovación, está teniendo un impacto real.

"Desde la experiencia en Quantik como grupo inmerso en proyectos de inteligencia artificial en Uruguay, ejecutados con nuestra empresa de producto HeyNow, hemos identificado una creciente necesidad de perfiles variados y especializados, principalmente diseñadores de experiencias con IA, desarrolladores con la capacidad de pensar fuera de la caja para la ejecución de soluciones innovadoras; y, fundamental, QA con capacidades de imaginarse múltiples contextos de prueba, ya que el cambio de determinístico a generativo es grande", dijo Dahiana Fleitas, Talent Development Leader, Quantik Group.

En la misma línea, Rodrigo Beceiro, CTO y cofundador de Marvik, señaló que en Uruguay los perfiles más demandados son aquellos que dominan tecnologías específicas como los LLMs —modelos del estilo de ChatGPT— o el uso de agentes capaces de automatizar tareas.

Este fenómeno también se refleja en el más reciente reporte de Experis (ManpowerGroup), titulado Desarrollar una carrera profesional significativa en la era de la IA. Según el estudio, el 53% de los empleadores ya utiliza herramientas de IA en procesos de reclutamiento y selección, y el 85% acepta que los candidatos recurran a IA en sus postulaciones. Sin embargo, apenas un 10% de los líderes tecnológicos afirma haber integrado completamente estas tecnologías en sus operaciones, lo que muestra la brecha entre expectativa y realidad.

La inteligencia artificial no es una amenaza, sino una aliada estratégica para las personas y las organizaciones. El mayor desafío no es solo técnico. Es ético, estratégico y humano”, afirmó Alfredo Silvestre, manager de Experis Uruguay. El informe también subraya que la IA puede mejorar el rendimiento de un trabajador hasta en un 40%, aunque sin formación y estrategia puede generar más presión que productividad.

Habilidades que ganan y pierden relevancia

Además, lejos de desplazar a las personas, la IA reconfigura roles y pone en primer plano competencias humanas insustituibles. Entre las más valoradas por los empleadores aparecen el juicio ético (33%), la atención personalizada al cliente (31%), la gestión de equipos (30%), la comunicación efectiva (27%) y el pensamiento estratégico (27%).

Pero al mismo tiempo, hay habilidades que empiezan a perder relevancia. Según el Monitor Laboral 2025 de Advice, competencias como los idiomas, la programación tradicional, el procesamiento sensorial y tareas de gestión administrativa o contable muestran un decrecimiento, en parte porque la IA es capaz de automatizar o suplir estas funciones. Incluso la demanda de responsabilidad y atención al detalle cayó en los últimos cinco años, ya que muchos procesos de control y aseguramiento de calidad se automatizan con IA.

Aníbal Gonda, vicepresidente de Talento de Cuti, explicó que “se buscan perfiles híbridos: personas capaces de entender problemas de distintas áreas —salud, finanzas, comunicaciones, entre otras—, traducirlos a los motores de inteligencia artificial y comunicarlos efectivamente”.

Según Gonda, “más que técnicos puros, se necesitan profesionales con conocimiento de un sector específico sumado a competencias técnicas y de comunicación”.

Entonces, ¿por dónde empiezo?

El informe de Advice señala que crecerá la demanda de personas que sepan aplicar herramientas básicas de IA generativa para ser más productivas, y nombra ChatGPT, Microsoft Copilot y Gemini como ejemplos que ya se integran a los flujos de trabajo.

Tengo una receta para esto que te puede ayudar: para pasar de ser usuario básico a uno avanzado en ChatGPT o Gemini necesitás pasar por tres fases. La primera es aprender a instruir a la IA. Significa saber hablarle, utilizar una fórmula para preguntarle (ponerle una tarea, contexto, tono y un formato de respuesta).

Luego, aprender todas las funcionalidades sobre cómo personalizarla. Y aquí entran en juego los asistentes personalizados. En la newsletter anterior hablamos algo sobre esto.

Básicamente es crear Gems (en Gemini) y GPTs (en ChatGPT). En el primero es gratuito, en el otro tenés que pagar. ¿Qué son? Son herramientas a las que podés subirle información e instrucciones para que cumplan una tarea hiperespecífica y repetitiva. Si vos creás posteos en LinkedIn todos los días, podés hacer que ese GPT adopte tu forma, tu estilo, tu estructura de comunicación. Eso te ahorra tiempo en producirlo.

Y el tercer paso es aprender a automatizar: hay funciones como la investigación profunda, aprender a usar el modo agente de ChatGPT y utilizar herramientas que automatizan y vinculan procesos, como Make o N8N.

Y no solo se trata de ahorrar tiempo. Lo comparto mucho con familia y amigos: usar la inteligencia artificial no debe mirarse con un enfoque de "ahorro" de tiempo, sino de que el trabajo queda mejor hecho de esta forma. Y vos, como usuario, debés transformarte en un orquestador de ese trabajo.

A fin de cuentas, el primerísimo primer paso que debés implementar es aprender a hablarle a estos sistemas para que te den mejores respuestas. En este GPT que creé podés empezar a hacerlo. Como expusieron en la presentación de Advice: "Plantear bien el problema es el 50% de la solución (o más)." No hay malas respuestas en ChatGPT, dicen más de un experto. Solo malas preguntas.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos