El periodista deportivo Julio Ríos estuvo varios días internado hace algunas semanas el Hospital Británico por un cuadro infeccioso provocado por una bacteria, sumado a una serie de lesiones que sufrió en un accidente de tránsito.
Ríos sumaba fuertes dolores en su espalda y en el hombro, así como también una infección digestiva provocada por una bacteria que contrajo en Cancún durante la cobertura del Mundial 2026. A raíz de esta infección, el conductor de Las voces del fútbol perdió alrededor de ocho kilos.
Este martes, Ríos fue entrevistado por Luis Alberto Carballo en Algo Contigo, y contó más detalles de su padecimiento, del que ya se recuperó.
"(A la bacteria) me la agarré en Playa del Carmen o Cancún. Me la agarré en el agua, eso fue lo que determinó el estudio que se me hizo en el Británico", comenzó el periodista.
"Estando en Cancún, un día comienzo a hacer una fiebre impresionante, una temperatura altísima y me sentía muy mal. Yo tuve pancreatitis y estuve complicado, pero fue de las peores noches que pasé, fue horrible. Es común que eso pueda llegar a pasar en la gente que va de vacaciones porque la gente que vive ahí ya es autoinmune al agua. En las nueve veces anteriores que estuve nunca me pasó absolutamente nada. Ahí me dieron suero, un par de medicamentos, estuve tres días así y repeché. Seguía evacuando de forma muy líquida, por decirlo de alguna forma, pero sentí que me estaba recuperando."
Sin embargo, cuando volvió a Uruguay la cosa empeoró. Y luego se complicó más cuando protagonizó un accidente de tránsito. El choque sucedió en Montevideo durante la noche y tuvo lugar mientras circulaba por la avenida Ponce, esquina Rivera. En ese cruce, una camioneta que habría cruzado en rojo impactó contra el vehículo que manejaba Ríos, lo que le provocó lesiones en el hombro y el omóplato.
"Cuando vine a Uruguay me empecé a sentir mal, cada vez peor, totalmente carente de fuerza, seguía teniendo un problema estomacal terrible, terrible y ahí me sucede el famoso choque. Me hicieron una tomografía y después una resonancia magnética salió que me había desgarrado el 30% de uno de los tendones del hombro al golpearme violentamente contra el parante del auto; el otro auto venía a una velocidad cercana a los 70 kilómetros por hora. Un momento de distracción lo puede tener cualquier persona. Pudo haber sido una catástrofe, iban dos niños sentados atrás", explicó.
Al día siguiente, Ríos decidió internarse, y fue allí que los médicos vieron que la situación "estaba complicada".
"Tuve mucha suerte porque en uno de los exámenes que me hicieron detectaron cuál era el germen. Es una bacteria que se va trasladando a diferentes sectores del cuerpo y podés llegar a perder la vida. La primera reflexión de la gente es “Julio, tomaste agua de la canilla”. No, no tomé agua de la canilla, al contrario, me cuido mucho."
"Después, producto de la infección, me agarré una diverticulitis. Estaba muy débil, sin fuerzas de ningún tipo, igual: siempre positivo" cerró Ríos, que aseguró que se encuentra estable y en vías de recuperación total.