21 de agosto de 2026 5:00 hs

El presidente de OSE, Pablo Ferreri, expresó que el organismo trabaja en un nuevo marco tarifario que sustituirá al vigente desde 1969, con el objetivo de adecuarlo a la realidad actual y promover un uso más eficiente del agua.

Según explicó en el programa Quién es Quién, de Diamante FM y Canal 5, la intención no es aumentar la recaudación, sino generar incentivos para quienes realizan un consumo racional y desestimular los consumos considerados excesivos.

Ferreri señaló que OSE espera contar con el nuevo marco tarifario hacia fin de año. La propuesta contempla repensar las categorías y franjas existentes, tanto para usuarios residenciales como comerciales, y establecer mecanismos que incentiven a los hogares y empresas a mantener un consumo dentro de estándares considerados razonables.

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Como ejemplo, planteó el caso de una familia cuyo estándar de consumo fuera de 15 metros cúbicos mensuales y que utilizara 40 o 50 metros cúbicos. En esos casos, el esquema debería generar un desestímulo económico para los consumos que excedan ampliamente ese nivel.

“No esperamos recaudar un peso más ni un peso menos”, afirmó al explicar el objetivo del cambio. Según sostuvo, la intención no es que quienes consumen más sigan consumiendo para pagar más, sino que converjan hacia niveles de consumo razonables para contribuir al cuidado del recurso.

El presidente de OSE sostuvo que este cambio forma parte de una modificación más amplia en la forma de entender el agua en Uruguay. En su visión, la crisis de 2023 puso en evidencia que el recurso no es infinito y que asegurar cantidad y calidad requiere inversiones y también un uso responsable por parte de los consumidores.

También señaló que el sistema tarifario actual se fue modificando durante décadas mediante distintos cambios parciales. Por eso, planteó la necesidad de realizar una revisión integral que permita adecuarlo a la realidad actual.

“Todos esos parches hay que, por una vez, tomarse el tiempo necesario para estudiarlo a fondo y hacer algo que esté acorde a la realidad del siglo XXI”, sostuvo. Para elaborar la nueva estructura, OSE trabaja con asesoramiento del Banco Interamericano de Desarrollo y expertos internacionales.

  • OSE evalúa una represa o desalinizadoras para el este de la Costa de Oro

El jerarca también señaló que OSE trabaja en distintas alternativas para asegurar el suministro de agua potable al este de la Costa de Oro. Entre las opciones que se estudian están la construcción de una represa o la instalación de una o más plantas desalinizadoras.

En ese sentido, explicó que todavía se analiza de dónde podría tomarse el agua. Una de las posibilidades es el arroyo Solís Chico y otra es el Río de la Plata. Según señaló, los equipos técnicos trabajan en el análisis de las alternativas junto con el BID y expertos internacionales.

“Estamos viendo de dónde se toma el agua, que puede ser del Solís Chico o del Río de la Plata”, explicó.

A su vez, OSE prevé continuar con el tendido de redes de agua hacia esa zona. Mencionó específicamente a Jaureguiberry y Balneario Argentino, donde, según explicó, todavía se abastece a la población mediante camiones.

El plan de inversiones también contempla la construcción de la séptima línea de bombeo, que irá desde Aguas Corrientes hasta la Ruta 8, a la altura de Pando. De acuerdo con el titular de OSE, las localidades de Canelones por las que pase esa línea podrán ser atendidas por ella, lo que permitirá aliviar la presión sobre la quinta línea de bombeo.

La quinta línea continuará suministrando agua hacia Ciudad de la Costa, pero al dejar de atender parte de las localidades que pasarán a recibir agua por la séptima línea, tendrá una menor exigencia. Esto, según explicó, permitirá mejorar la presión del servicio en Ciudad de la Costa.

  • OSE busca reducir las pérdidas de agua

Otro de los objetivos planteados es reducir el volumen de agua no facturada, que actualmente se ubica en torno al 48%. Según explicó, un 15% corresponde a pérdidas comerciales, vinculadas a subregistros, fraudes y otras situaciones, mientras que un 35% responde a pérdidas físicas en la red.

En el caso de las pérdidas comerciales, OSE espera que la incorporación de la telemedición inteligente permita avanzar más rápidamente. El objetivo durante este período es reducir al menos cinco puntos porcentuales de ese 15%.

En cuanto a las pérdidas físicas, señaló que el estándar europeo ronda el 20%, frente al 35% que registra OSE. Para avanzar en esa dirección, durante este período el organismo prevé ampliar la macromedición y contar con más información sobre el funcionamiento de la red, lo que permitirá detectar y reparar pérdidas de manera más rápida.

El presidente de OSE planteó que esto permitirá mejorar la capacidad de reacción del organismo, pero sostuvo que el desafío de fondo requerirá un proceso de inversión de largo plazo, con mayor foco en la sustitución de tuberías en el área metropolitana.

Según estimó, llevar las pérdidas hacia el estándar internacional requeriría unos US$ 800 millones, una inversión que, sostuvo, ningún organismo podría ejecutar en un único período de gobierno. Además, señaló que tampoco sería posible realizar todo el recambio en ese plazo porque implicaría prácticamente intervenir toda la infraestructura de Montevideo.

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