El PIT-CNT definió las principales reivindicaciones que llevará a los Consejos de Salarios, a días que el Poder Ejecutivo presente los lineamientos para la próxima ronda de negociación colectiva. En ese ámbito, sindicatos y empresarios definirán los ajustes salariales de 694 mil trabajadores.
Este jueves -tras la reunión del Consejo de Ministros-, el titular de Trabajo, Juan Castillo, comentó algunos de los objetivos que el gobierno pretende introducir en la próxima ronda salarial. Allí destacó que se buscará “privilegiar a los sectores más comprimidos de la economía, los de ingresos más bajos”, aspecto asumido como compromiso por el Frente Amplio durante la campaña electoral.
Igualmente, los lineamientos -bases para la negociación- para la próxima ronda serán presentados la semana que viene en una sesión del Consejo Superior Tripartito del sector privado, órgano de gobernanza de los Consejos de Salarios.
20250318 Ministro de Trabajo Juan Castillo. Almuerzo de ADM.
Foto: Inés Guimaraens
Prácticamente en forma paralela, el PIT-CNT realizó este miércoles una actividad preparatoria para los negociadores sindicales y presentó un documento elaborado por el Instituto Cuesta Duarte.
La 11ª ronda de Consejos de Salarios comenzará con la negociación de 169 grupos y subgrupos en los que están involucrados 694 mil trabajadores y que tienen convenios firmados que vencen en los próximos dos meses.
A su vez hay otras 16 mesas que comenzarán los intercambios probablemente en la primera mitad de 2026.
El Cuesta Duarte mencionó que la mayor parte de los grupos con vencimientos entre julio y agosto llegarán con el mismo nivel de salario real que tenían al comienzo de la 8ª ronda de Consejos de Salarios (mediados de 2020 y principios de 2021).
Salario real
El estudio presentado por el instituto de investigación del PIT-CNT verificó una caída del salario real medio a partir del segundo trimestre de 2020 hasta mediados de 2022, cuando alcanzó el nivel más bajo y se ubicó 5 puntos porcentuales por debajo del promedio de 2019. A partir de la segunda parte de 2022 comenzó a aumentar y recién empezó a colocarse por encima del nivel medio de prepandemia.
“Si bien la comparación punta a punta (2024 versus 2019) arroja un crecimiento de 2%, todos los meses en que el salario real se ubicó por debajo de su nivel de partida afectaron el bienestar económico y la calidad de vida de los trabajadores”, indicó el documento.
Planteos de sindicatos para la negociación
Tomando en cuenta la evolución salarial de los últimos años, el PIT-CNT espera que los lineamientos del Poder Ejecutivo contemplen, como piso, el mantenimiento del salario real durante todo el período y no solo en la comparación punta a punta.
Además plantea que el salario real acompañe el crecimiento de la economía y pueda acompasarse a la expansión del Producto Interno Bruto (PIB).
El PIT-CNT reivindica también que los salarios más bajos sean priorizados de manera relevante al momento de determinar los porcentajes de los próximos ajustes de sueldos.
En este último aspecto existe coincidencia con la visión del Poder Ejecutivo, algo que quedó demostrado con los comentarios de Castillo sobre privilegiar a los sectores más comprimidos de la economía.
PITCNT.jpg
Difusión PIT-CNT
Incluso, el ministro había mencionado el día de su asunción a más de 500 mil trabajadores denominados “veinticinco mil pesistas”. Justamente, el Cuesta Duarte tiene identificado desde hace más de una década a un grupo de personas que perciben salarios bajos. En un último informe elaborado en junio del año pasado afirmó que 548 mil trabajadores recibían una remuneración menor a $ 25 mil.
Tomando ese informe como base, Castillo anunció ese día que uno de los componentes de los lineamientos para la negociación colectiva en los Consejos de Salarios apuntaría a mejorar la situación de esos asalariados.
Lineamientos del Poder Ejecutivo
Este miércoles, el Cuesta Duarte expuso que aunque todavía no se conoce el alcance de los lineamientos oficiales para la negociación colectiva, desde el Ministerio de Economía (MEF) se viene insistiendo con la idea de avanzar en un proceso de desindexación salarial. Eso significa desatar la evolución del salario real del indicador al que está vinculada, que en este caso es el Índice de Precios del Consumo (IPC).
El documento indicó que ese vínculo se da a través de los mecanismos de ajustes salariales que incorporan la inflación futura y correctivos periódicos en función de la inflación efectiva dada por el IPC. Añadió que la desindexación apunta a romper esa relación, pero no necesariamente implica que el salario real vaya a caer.
El instituto mencionó tres opciones posibles. Una es establecer ajustes salariales nominales (por todo concepto) en función de otros indicadores diferentes a la inflación y sin ninguna referencia a ella. Esa posibilidad fue adoptada en los lineamientos entre 2015 y 2019: ajustes nominales y estándar según desempeño sectores.
Otra manera es espaciar la periodicidad de los correctivos por inflación, que actualmente y en su mayoría son anuales, o limitarlos al final de los acuerdos más prolongados.
La tercera opción es cambiar la vinculación de los salarios con el IPC por otros indicadores y en ese caso tomó como ejemplo a la inflación subyacente.