La firma Sekoia Agente de Valores S.A. informó a la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central del Uruguay (BCU) que se vio afectada por la insolvencia y liquidación de Banex International Bank, Inc. (Banex), entidad financiera internacional radicada en Puerto Rico.
Frente a esta situación, la empresa confirmó que asumirá “íntegramente” con fondos propios la pérdida para reponer el dinero correspondiente a sus clientes.
La nota fue remitida en calidad de hecho relevante por el presidente del agente de valores, Mariano J. Battaglia, al amparo de la normativa del mercado de valores local.
Según el documento, Sekoia tomó conocimiento el 6 de octubre de que la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras de Puerto Rico (OCIF) había dispuesto el 22 de setiembre el cese inmediato de las operaciones de Banex y la revocación de su licencia de Entidad Financiera Internacional (IFE-37).
La autoridad puertorriqueña prohibió a la entidad bancaria aceptar depósitos o realizar transferencias, pagos y retiros sin autorización, y nombró a la firma Driven, P.S.C. como síndico para llevar adelante la administración y liquidación ordenada. La resolución incluyó también una querella administrativa contra el presidente de la Junta de Directores de Banex, Luis A. Gasparini.
El informe del monitor independiente citado por el regulador de Puerto Rico concluyó que Banex se encuentra insolvente y que sus activos líquidos disponibles son insuficientes para cumplir con los depositantes.
La situación de la institución bancaria “se agravó” tras la intervención de las autoridades del Reino Unido sobre la firma relacionada Euro Exchange Securities UK Ltd., lo que dejó fondos del banco congelados e inaccesibles, según detalla la comunicación. El documento recuerda, además, que los depósitos en esta entidad no están asegurados y que cualquier reclamo debe canalizarse ante el síndico.
La "cuenta ómnibus"
Respecto de los fondos involucrados, Sekoia mantenía en Banex una cuenta ómnibus —un instrumento bancario global que consolida el dinero de múltiples inversores— con un saldo exclusivamente en efectivo de sus clientes de US$ 242.809,12, además de una cuenta propia con un saldo de US$ 9.950, según la comunicación oficial enviada al BCU.
Originalmente, debido a un error en la publicación del hecho relevante, los importes que la empresa había reportado “correctamente” no habían quedado incluidos en el documento público, se informó desde el Área de Comunicación del BCU a El Observador.
Para “proteger a sus clientes”, Sekoia resolvió considerar como propios los fondos depositados en la cuenta de clientes, reponer el dinero afectado con recursos propios y asumir directamente el reclamo ante el síndico en el proceso de liquidación.
La firma tiene como actividad principal la intermediación de valores de sus clientes, actuando por cuenta propia y de terceros, con una cartera integrada en su mayoría por clientes no residentes. La sociedad fue autorizada a operar por el Banco Central del Uruguay como Agente de Valores el 18 de agosto de 2008 y por Zona Franca como usuario indirecto el 13 de mayo de 2008.
Las irregularidades financieras detrás del colapso de Banex en Puerto Rico
El informe del monitor independiente y las resoluciones emitidas por OCIF revelaron severas deficiencias que precipitaron el cierre del banco. Entre los hallazgos más graves destaca la imposibilidad de localizar o confirmar más de US$ 24 millones registrados en la cuenta contable denominada "In Transit".
A esto se suma que el propietario de Banex retiró más de US$ 18 millones para uso personal y de sus empresas, mediante un autopréstamo sin fecha de devolución ni garantías de cobro. La investigación también determinó que las supuestas aportaciones de capital reportadas por la institución se realizaron utilizando el propio dinero de los depositantes.