El mercado inmobiliario bajo el régimen de Vivienda Promovida mantiene un nivel de actividad relevante. En el último año cerrado, 2025, se registraron 3.174 unidades comercializadas, consolidando una dinámica que en 2024 alcanzó el pico de 3.607 ventas, marcando un ritmo de colocación que es más del doble del promedio anual registrado en el período previo a la reforma reglamentaria de 2020.
Si se analiza la tendencia de los últimos cinco años, el protagonismo del apartamento de un dormitorio es innegable. Desde 2021, esta tipología ha capturado el 52,5% de las ventas totales del periodo, es decir más de la mitad, consolidándose como la opción predilecta de inversores y usuarios finales, según datos de la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) procesados por El Observador.
En el último año cerrado, 2025, las unidades de un dormitorio alcanzaron 1.646 ventas, lo que representa el 51,9% del total anual. Este desempeño es consistente con el pico de 2024, cuando se colocaron 1.886 unidades (52,3% del mercado).
Por su parte, el formato de dos dormitorios mantiene un ritmo firme en el mercado. Si bien en el último quinquenio (2021-2025) representó el 32% de las ventas totales —un peso relativo menor al 55% que ostentaba en los primeros años del régimen (2012-2016)—, en números absolutos el segmento muestra vitalidad.
Actualmente, supera las 900 unidades anuales desde 2023, alcanzando su punto máximo con 1.127 ventas en 2024 y manteniéndose cerca de las 965 unidades en el cierre de 2025. Esta combinación confirma que, aunque el mercado tiene una clara inclinación hacia lo compacto, la demanda por unidades familiares sigue siendo un pilar indispensable dentro de la oferta inmobiliaria actual.
La comercialización acompaña, además, la tendencia de construcción. Los datos muestran cómo el mercado validó la configuración de un dormitorio como la más dinámica; de hecho, esta tipología representa casi el 46% del total de las ventas registradas desde 2011 a la fecha (12.196 unidades).
Este éxito ha desplazado al histórico modelo familiar que predominaba en los inicios del plan en 2011, consolidando a las unidades de un dormitorio como el principal motor del régimen, con 22.430 unidades promovidas (el 45,5% del total). Le siguen los apartamentos de dos dormitorios, con 20.081 unidades (el 40,7%), mientras que el resto de la oferta se completa con monoambientes y unidades de tres o más dormitorios, como analizó El Observador en esta nota.
Al observar los números totales, hay unas 49.325 viviendas promovidas y 26.452 comercializadas. Es fundamental aclarar que esta brecha no implica que existan más de 22.000 unidades terminadas esperando comprador, sino que refleja el ciclo de vida natural de la construcción.
Los datos oficiales al cierre de 2025 mostraban que la producción está en distintas etapas: por esa fecha había 28.233 viviendas terminadas, 13.151 en construcción y 5.124 en etapa de proyecto.
El mercado es fluido: no todas las viviendas terminadas están necesariamente comercializadas y, a la inversa, muchos apartamentos se venden mientras el edificio está en proceso de construcción ("en pozo"). El stock –fuertemente concentrado en Montevideo– refleja un flujo constante de producción que se mueve entre la etapa de obra y la colocación final.