SMI fue el primer cliente de “la ambulancia de Tony”, a mediados de la década del 80, y a partir de ahí nunca dejaron de trabajar juntos. “Fuimos creciendo a la par” recuerda Yves “Tony” Russomando, fundador de Ambulancias Russomando, “incluso en las épocas de crisis”. Cuando se sucedían las noticias de mutualistas que daban quiebra, SMI y Ambulancias Russomando daban pequeños pasos juntos “nosotros incorporába-mos un móvil nuevo, ellos aumentaban 100 socios” ilustra.
Y así, a la par, fueron multiplicando la relación: del sanatorio hacia afuera prácticamente “no hay un servicio que no le hayamos hecho”, desde llevar historias médicas o muestras de laboratorio, hasta una flota completa de autos a su servicio para los llamados de urgencia y radio, internación domiciliaria etc., con las unidades identificadas con el logo de de SMI.
“En el mercado local se pueden encontrar pocos ejemplos de dos empresas que mantengan una relación comercial ininterrumpida por 40 años como tenemos con SMI” reflexiona Jenny Caraballo, Gerente General y eso se puede entender solo porque a ambas instituciones las une una relación mucho más que comercial: comparten los mismos valores: “hoy festejamos como propios sus primeros 50 años” agregó.
De la “ambulancia de Tony” a liderar el mercado
Con 20 y pocos años mientras trabajaba en el primer tomógrafo del país ubicado en el sanatorio Larghero, Yves Russomando detectó un problema logístico: las ambulancias de salud pública llegaban siempre tarde y a nivel privado las únicas eran las de las empresas fúnebres. Pidió un préstamo (a pagar “como pudiera”) y compró una camioneta Volkswagen Combi que transformó en ambulancia.
Al principio era el solo para todo y para ahorrar costos directamente dormía en la puerta de SMI, porque “a veces tenía que elegir entre comer o cargar nafta” recuerda Yves. De a poco empezó a tener más trabajo y a multiplicar los servicios y de a poco se empezó a correr la bola entre los servicios de salud, de que estaba la “ambulancia del Tony” que siempre cumplía.
Russomando creció, pero manteniendo la filosofía familiar: los tres primeros funcionarios que acompañaron a Yves (Washington, Ruben y Bernardo) siguen trabajando en la empresa. La esposa de uno de ellos, Jenny Caraballo, empezó como telefonista y pasó por todas las áreas hasta llegar a la Gerencia General donde sigue hoy. Y con 14 años Emiliano Russomando (hijo) ya pasaba varias tardes en la empresa de su padre.
Desde la época en que llegó a hacer 37 traslados en un solo día (“otra ciudad, otro tránsito”) hasta hoy, el compromiso en cuerpo y alma de Yves Russomando con su empresa no cesó. Un compromiso que ahora sigue a la nueva generación.
Desde el 1983 con una COMBI “la ambulancia del Tony” hasta el día de hoy con una flota de más de 60 unidades y más de 200 funcionarios, es la empresa líder de traslados en el mercado, brindando servicios a los principales actores del SNIS (sistema Nacional Integrado de Salud), tanto a las unidades ejecutoras de ASSE, entes autónomos como BSE y al sistema privado, con la mayoría de las mutualistas del país.
AMBULANCIAS RUSSOMANDO NO USAR
Foto: Russomando
“La historia nos ha llevado paso a paso con los traslados convencionales, y desde el año 1990 se incorporó la asistencia médica en nuestros servicios, siguiendo las regulaciones del MSP” dijo Yves Emiliano Russomando, director general de la empresa, “siendo en ese momento una de las primeras habilitaciones en el país” agregó.
Russomando creó y preside la Cámara Uruguaya de Ambulancias sin Asistencia (CUASA) en la cual trabajan junto a las empresas colegas del sector en fines en común, como regulaciones y habilitaciones que deberían existir.
Una nueva generación
Yves Russomando, hoy como asesor principal de la empresa que fundó, sigue manteniendo un rol fundamental, velando por transmitir en forma permanente la filosofía de su compañía. Con su impronta bien particular es el encargado entre otras cosas de que se mantenga la tradición de que cada trasladado de cada paciente, se realice como si este fuera su familiar, porque es una empresa comprometida con brindar un servicio de calidad, humano y confiable, que no pierde el espíritu familiar de sus comienzos a pesar de ser la compañía líder de mercado.
Y aunque sea un servicio tercerizado, en Ambulancias Russomando ponen la satisfacción del cliente en primer lugar “ya que estás internado, lo que necesitas es contención, tenés que darle amor y tratarlo bien porque eso ayuda mucho a su recuperación física” agrega Yves. Eso se explica en las capacitaciones que hace todo el personal, ya sea médico o no médico y que participe en traslados comunes o especializados.
Desde hace unos años Russomando atraviesa un proceso de cambio generacional, que implicó el traspaso de mando de Yves Russomando a su hijo Yves Emiliano. Un camino en pos de la “profesionalización” de la empresa y su plan de crecimiento. En palabras de Emiliano “un pasaje interesante, con sus cosas lindas y otras no tanto, pero muy satisfactorio al fin”.
A pesar de conocer la empresa desde que era chico y haber pasado por todas las áreas (desde lavar ambulancias hasta Recursos Humanos), el cambio de mando vino aparejado con algunos “dolores de crecimiento”. La empresa tenía una cultura “bien arraigada, típica de empresa familiar”, la cual se mantiene por ser su esencia. Sin embargo, se realizaron cambios de conducción de esta nueva generación, todos entendieron la mejora a favor de la empresa y “hoy en día todo el equipo sigue consolidado con el resultado, trabajando en sinergia desde el personal de flota, administrativo hasta la gerencia general” comentó Emiliano.
En Russomando buscan ser una solución adaptada a cada cliente “lo ponemos siempre en primer lugar, lo que el cliente necesita, lo armamos” explicó Emiliano. Traslados comunes y especializados, servicios de urgencia, orientación médica, traslado de muestras de laboratorio, traslado de pacientes de diálisis, cadetería, enfermería a domicilio y médico de radio, entre varios otros. Emiliano especifica que esto implica brindarles soluciones a las diversas instituciones que por determinados motivos, no realizan esos servicios y buscan una empresa confiable como Russomando que los lleve a cabo.
Cómo varios servicios médicos, el sector de traslados especializados en ambulancia está altamente regulado. Una condición que en Russomando se cumple a cabalidad, buscando la superación y mejora constantemente.
Sin embargo, en el área de los traslados sin asistencia, esto implica un desafío importante para la empresa, que desde hace varios años está trabajando con las autoridades para elaborar una regulación específica. “Existe la regulación para las emergencias médicas, y para los traslados especializados, pero para los traslados ‘comunes’, que son el mayor porcentaje de los servicios extra hospitalarios del país, no existe regulación” explica Emiliano.
A futuro, el plan de Russomando es continuar creciendo, en la flota y en variedad de servicios. En ese sentido recientemente realizaron una renovación de flota con nuevas ambulancias equipadas con la última tecnología y diseñadas para ofrecer el máximo confort y seguridad.
AMBULANCIAS RUSSOMANDO NO USAR
Flota de autos eléctricos para SMI
Foto: Russomando
Siguiendo por ese camino, pero además incorporando un componente de sustentabilidad, llevado adelante por Emiliano, en el último año renovaron y agrandaron la flota de autos eléctricos utilizados para el servicio de urgencia y médico de radio que Russomando brinda a varias instituciones, principalmente a SMI. Este primer paso en la movilidad eléctrica es el preámbulo para la incorporación de más unidades de este tipo y probablemente ambulancias. Actualmente están trabajando en la adquisición de unidades móviles (ambulancias) eléctricas, con el fin de seguir contribuyendo con el medio ambiente y seguir adaptándose al futuro. “Consideramos que aún hoy existen aspectos a mejorar a nivel país en términos de movilidad eléctrica, pero es un gran paso el que estamos dando” concluyó Emiliano.