Más allá de ese lanzamiento, Moreira también habla sobre su trabajo para la actual campaña electoral y para las pasadas, las claves para que una canción publicitaria pegue, y por qué todavía se asusta cuando sube a un escenario.
¿Cómo es tu ritmo de composición? ¿Es distinto cuando es trabajo o tu propia obra?
Cuando es un trabajo específico, sale. No hay un método único, pero me siento a trabajar. Con el arte tiene que haber otra cosa, tiene que haber un estado del alma que no tiene que ser ni bueno ni malo, pero que sientas que tenés que sacarlo. No tengo método para eso tampoco, pero sí me siento mucho a tocar la guitarra, grabo piques, cosas. Tendría que sentarme una semana y ordenar todo lo que tengo por ahí. Porque me pasa que escucho algo, y me fijo cuando lo grabé y fue hace tres años. Y digo “¡uh, mira qué bueno que está! ¡Mira qué linda melodía! Tendría que agarrar y escribir una letrita”. Me está costando, pero ya estoy por llegar a ese momento. Porque fue un año muy intenso de trabajo, hicimos ocho canciones políticas, después estuvo La máscara, el trabajo en La Mayor, los toques, el tema que acabo de sacar. Pero ahora que ya hice todo, me voy a tomar unas vacaciones pequeñas y a la vuelta dedicarme por lo menos dos horas por día para mí mismo (risas).
20240703 Entrevista a Gonzalo Moreira. Músico, Compositor y Productor Musical. iG (8).jpg
Gonzalo Moreira en La Mayor
Foto: Inés Guimaraens
¿Y las dos facetas se ayudan? ¿La gimnasia que te da el trabajo te sirve también al momento de crear para vos?
Sí, claro. Fíjate que en los 30 y pico de años que llevamos en el estudio, hemos hecho más de 3000 trabajos. La mayoría con trabajo de composición, en otros encargándome de la dirección de todo el proceso. Entonces creo que tengo el momento de dedicarme a tocar, que es algo que me gusta hacer. Cuando estoy ahí tocando es de las cosas más placenteras. No importa si hay mucho o poco dinero, no lo hago por eso. Pero tengo ganas de tocar y componer un poquito más.
Cuando estoy ahí tocando es de las cosas más placenteras. No importa si hay mucho o poco dinero, no lo hago por eso. Cuando estoy ahí tocando es de las cosas más placenteras. No importa si hay mucho o poco dinero, no lo hago por eso.
Me da la impresión de que en Nací celeste se juntan tus dos facetas.
Exactamente, porque en realidad no nació como una canción publicitaria. Cuando arrancamos a hacerla con el (publicista Claudio) "Flaco” Invernizzi, justo surgió la posibilidad de que Pilsen necesitaba una canción y bueno, la hicimos y se la llevó Pilsen y la usó durante unos cuantos años. Pero después quedó ahí la canción y yo la última vez que toqué, la volví a tocar, y anduvo. Y bueno, hice una versión nueva. Esta vez cantada por mí, porque la otra estaba cantada por Marcelo Fontanini de Snake. Y agarré unas cosas que habíamos grabado en algunos rodajes, recuerdo uno que había 40 muchachos que eran extras, agarré un micrófono de los que se usan para grabar audio directo, y les pedí que cantaran la canción. Hicimos varias tomas, y las tenía ahí, en crudo. Al final de la canción puse el coro, que suena como un estadio porque son 40 personas multiplicadas. Y como no sé los nombres, en los créditos puse “coro: colaboración popular” (risas).
Venís del disco que salió hace un par de años, ahora esta canción, ¿cómo ha sido un poco este proceso de encontrarte como solista?
Yo siempre toqué en grupo, me gusta tocar en grupo, me gusta compartir la música y me gusta ensayar. Pero me asusto un poco, porque todas las responsabilidades están sobre mí, los días antes son complicados. Antes me pasaba cuando estrenábamos un espectáculo de Canciones para no dormir la siesta, pero después del estreno ta, ya estaba. Acá no, toco y me va bien, pero me asusto.
Te gusta compartir la música y la compartís con tus hijos, que te han acompañado en esta etapa.
Es un privilegio que los cinco hayan estado en el grupo, aunque es difícil mantenerlo porque todos tienen mucha actividad. Con Rumbo nos juntábamos todos los días, pero era otra forma de hacer las cosas, de tocar. Hay unos videos de Rumbo en 1980 que cantamos A redoblar y Para abrir la noche, grabados con dos micrófonos cruzados, y suena todo bien, nada suena fuerte, ni tapa otra cosa. Y eso es todo ensayo. Era una locura. Pero el ensayo para mi es fundamental, y como no logro tener demasiados, me suelto un poco. Soy muy exigente con el laburo, con el detalle. Para mí el detalle es 10% del trabajo. Hay gente que no le importa, que llega al 90% y ya está. Yo nunca llegué al 100% porque es imposible, pero quiero llegar al 99,9%.
20240703 Entrevista a Gonzalo Moreira. Músico, Compositor y Productor Musical. iG (3).jpg
Foto: Inés Guimaraens
Con 35 años de experiencia en el rubro publicitario, ¿qué claves has ido encontrando para que algo “pegue”?
Este oficio no se enseña en ninguna parte. Al principio, cuando empezamos a trabajar en esto, todo lo que hacíamos se parecía a Rumbo o a Canciones. Esa fue la primera clave, despegarse. Entender que esto es un trabajo por encargo, que tiene sus necesidades: tiene que ser un vals, tiene que ser una orquesta sinfónica, tiene que ser lo que tenga que ser, punto. Y eso se tiene que poder hacer. Para eso tenemos un equipo. Yo me encargo más de las melodías y los arreglos. Es imposible que yo haga todo. No hay tiempo. Para comparar: el disco de Canciones que hicimos por los diez años, lo produje en su mayoría yo, y estuve tres meses adentro del estudio. Tres meses. Ahora la velocidad y la tecnología es otra, ya no es tan necesario que esté involucrado el humano tocando, y eso me pega bien pero no tanto. Yo quiero que esto suene y tenga humanidad. Porque tiene esa imperfección que no se logra con los sonidos perfectos de la máquina.
Soy muy exigente con el laburo, con el detalle. Para mí el detalle es 10% del trabajo. Hay gente que no le importa, que llega al 90% y ya está. Yo nunca llegué al 100% porque es imposible, pero quiero llegar al 99,9%. Soy muy exigente con el laburo, con el detalle. Para mí el detalle es 10% del trabajo. Hay gente que no le importa, que llega al 90% y ya está. Yo nunca llegué al 100% porque es imposible, pero quiero llegar al 99,9%.
¿Qué pensás entonces de las herramientas de inteligencia artificial que están apareciendo?
Y bueno, suena bien, el ritmo está bien, el cantante está afinado, pero le falta humanidad. No sé si se va a lograr imitar eso. Espero que no (risas). Porque si no estamos perdidos, no nos queda nada. La gracia de los humanos somos nosotros mismos, nuestra humanidad. Creo que va a suceder eso, que van a quedar los talentos que hagan algo distinto a la inteligencia artificial, y esos talentos van a valer mucho.
20240703 Entrevista a Gonzalo Moreira. Músico, Compositor y Productor Musical. iG (6).jpg
Foto: Inés Guimaraens
¿Cómo evita uno caer en fórmulas, en la repetición de lo que funciona?
Seguramente lo haga. Capaz que en algo que hice hace diez años y que ya me olvidé, después me doy cuenta que suena familiar y me acuerdo. Pero generalmente no me pasa porque la música va cambiando, los estilos van presentando cosas nuevas, formas distintas de sonar. El común denominador, como te decía, es el toque humano. La máquina puede usar una melodía que le manda el algoritmo, que le dice “esto es lo que funciona”, pero la inspiración o lo que te da una melodía que representa el lugar donde estás, y que yo no sé de donde sale, pero existe. Jaime Roos no hay dos, no hay máquina que pueda hacer lo que hace Jaime Roos. Ni lo que hizo Rumbo, ni lo que hace Rada. Podés agarrar la voz, procesarla y hacer que Rada cante otra cosa, pero lo escuchaste una vez, muy gracioso el chiste, ¿y después? Ya está. Ojo, igual creo que es una buena herramienta.
En el mundo de las redes, donde la atención dura menos, al momento de crear una pieza, ya sea política o publicitaria, ¿eso se tiene en cuenta, que todo sea más breve, más ganchero, o siguen creando como siempre?
Creo que nosotros empezamos trabajar mucho en política porque fuimos los que empezamos a hacer canciones, largas, con contenido, que escuches o que lo pongas en un acto, porque es lo que genera un ambiente. La canción genera ambiente. La canción no gana una elección, pero genera un ambiente. Y si tiene un pedacito que se pueda extraer, se hace. Casi siempre. Se reduce a 30 segundos para que pueda usarse en formatos más cortos, pegadizos. Sin matar, porque si la pasás mucho, la terminan odiando.
20240703 Entrevista a Gonzalo Moreira. Músico, Compositor y Productor Musical. iG (1).jpg
Foto: Inés Guimaraens
¿Con qué precandidatos trabajaste en estas elecciones internas?
Con Carolina Cosse, los tres precandidatos blancos (Álvaro Delgado, Laura Raffo y Jorge Gandini), y con los colorados Tabaré Viera, Guzmán Acosta y Lara y Robert Silva. En estas internas me impresionó lo poco que se escucharon las canciones. Los mismos candidatos dijeron que fue una elección fría, rara. Sí se escucharon en los actos, y en redes, que es lo que más se ve, pero poca radio y televisión. Creo que a partir de ahora van a aparecer las canciones, de cara a octubre, supongo que serán nuevas, pero todavía nadie nos contactó, están todavía armándose y hablando el uno del otro. Cuando se calmen vendrán y hablaremos (risas).
En estas internas me impresionó lo poco que se escucharon las canciones En estas internas me impresionó lo poco que se escucharon las canciones
Al momento de trabajar en una campaña política, ¿qué tanto te imponen y qué tanto dejan en tus manos?
Siempre tengo la libertad de decir lo que quiera. Me pueden decir, “no, eso no”. He propuesto muchas veces cosas y no han funcionado, que no les guste, o que el jefe de campaña quiera una cosa, y cuando le lleva lo que hicimos al candidato, a él no le gusta. Entonces tratamos de que el candidato esté cerca, en lo posible que participe. No siempre se logra, porque el candidato siempre está dando vueltas por el país. Pero hay distintas formas. A veces viene algo armado de letra, otras veces nos pasan un brief, nosotros hacemos un esbozo de letra, lo discutimos con el candidato o con su equipo, el jefe de campaña mete mano, me pide un estilo musical o sugiere algo y lo charlamos. A mí me pasa (y tampoco sé de donde sale), que veo a un candidato y me imagino una música, un estilo, un color musical. Y en eso se ve que le venimos embocando, porque ha funcionado y han quedado contentos.
Viendo lo que se ha hecho en las últimas elecciones, ¿se impuso entonces la canción por encima del jingle más clásico?
Sigue habiendo jingles. No sé quien, pero alguien los hace. Sobre todo en el interior se usan, aunque hemos hecho mucho para el interior, para las intendencias. Creo que lo que tiene la canción es que es más duradera que el cantito.
De todas las canciones que has hecho, ¿cuáles son las que te han dejado más conforme?
Las que ganaron (risas). De las elecciones de 2019, me gustan todas. Está la del Frente Amplio de 2014, la de “que no se detenga”, Es ahora para la campaña de Lacalle Pou, son ganadoras, pero hay otras que también. Y aparte que algún candidato te viene y te dice, “a este le pusiste otra monedita” (risas). Se dice en broma igual.
20240703 Entrevista a Gonzalo Moreira. Músico, Compositor y Productor Musical. iG (4).jpg
Foto: Inés Guimaraens
¿Y hay alguna canción que digas “mejor olvidarla”?
No, no me ha pasado, porque la canción sale cuando a mi me termina de gustar. Si a mí no me gusta y al candidato no le gusta algo, no sale. Y si el candidato quiere cambiar algo que a mí me gustaba y que para él es necesario, yo lo pruebo. Y si queda, queda. Si me termina convenciendo, está todo bien. Y si al candidato le convence, mejor. Nunca hice nada obligado, porque es un trabajo de mucho respeto.
¿Qué particularidades tiene trabajar en el rubro político a diferencia de otros rubros dentro de lo publicitario?
Para mí la única diferencia importante es la presión. Sentís que están todos presionados. Porque se juegan cosas más importantes que un producto. Se juega la presidencia de un país. El Senado. Cosas que son muy importantes. Se juegan mucho, invierten mucho dinero. Entonces la presión es mayor. Pero es bastante parecido porque también termina siendo un producto. Es una persona pero es un producto. Es una persona que a su vez tiene una imagen que hay que generar y la música tiene que ayudar a eso.