"¿Cómo quisiera quedar en la historia de Nacional?", le preguntó Referí a José Luis Rodríguez en una entrevista que concedió en la redacción del diario El Observador el 27 de enero de 2017: “Cualquier presidente de Nacional está de paso en el club. Lo que me gustaría es poder terminar las obras empezadas, terminar el Parque Central, el aggiornamiento de Los Céspedes y algún proyecto más que tenemos, y quedar en la historia como alguien que hizo las cosas bien, que dejó a Nacional mejor de lo que lo encontró”, contestó el dirigente que en ese momento llevaba un año al frente del club y había recibido el premio como Mejor Dirigente del fútbol uruguayo, elegido por un centenar de periodistas en la encuesta Fútbolx100 que organiza Referí.
Este jueves a la hora 20 se realiza en el Polideportivo de la calle Comandante Braga 2663 la asamblea de socios de Nacional para tratar la Memoria y Balance de 2017/2018, último año de Rodríguez como titular del club, pero también se evaluará la totalidad de su gestión. El sábado 8 de diciembre hay elecciones y termina su mandato que comenzó con la asunción el 23 de diciembre de 2015, después de destronar sorpresivamente a Eduardo Ache.
Pasaron tres años y el objetivo de dejar a Nacional mejor de lo que lo encontró no lo cumplió: ganó solo uno de tres campeonatos uruguayos (y los otros dos los ganó Peñarol), tuvo saldo negativo en los clásicos, el pasivo aumentó de US$ 13 millones a US$ 26 millones, el Gran Parque Central creció aunque en medio de polémicas y deudas, todo lo cual provocó que el año pasado la asamblea de socios no aprobó la gestión de la comisión directiva. En lo político, se fue aislando incluso de algunos de sus compañeros de lista, debido a una acercamiento a Francisco Casal que fue muy resistido en la directiva y también entre los socios. Entre lo bueno, se inauguraron varias canchas en el complejo de Los Céspedes.
A continuación, un recuento de los 1.072 días (desde que asumió hasta este jueves) de Rodríguez presidente.
Sorpresiva victoria
La victoria del grupo Primero Nacional que encabezaba Rodríguez generó estupor en su momento porque la mayoría de sus integrantes eran desconocidos en el fútbol y se atribuyó a un voto castigo contra las últimas corrientes que habían gobernado al club: la de Ache y la de Ricardo Alarcón, que en esas elecciones de 2015 estuvo representado por Daniel Turcatti.
Primero Nacional basó su campaña en las redes sociales, donde puso énfasis en un gobierno de “transparencia” y fue un éxito en ese momento. Con el paso del tiempo, Twitter y Facebook se transformaron en un búmeran para el presidente, porque a la hora de criticar sus acciones, el golpe recibido fue mayor.
Sucedió en la última asamblea extraordinaria del jueves 4 de octubre pasado, pedida por un grupo de socios con una campaña en redes sociales y que determinó el corte de relaciones del club con el empresario Pablo Boselli y una auditoría de gastos del Gran Parque Central. De acuerdo a las cifras que manejaban los socios, el gasto se disparó de US$ 13 millones a US$ 26 millones, las obras no terminaron y varios palquistas que pagaron aún no tienen su lugar.
Negociaciones polémicas
“A los representantes sabremos decirles que no”, dijo Rodríguez en una entrevista que brindó a Referí en plena campaña electoral para la presidencia de Nacional. “Nacional está lleno de casos últimamente en los que vienen jugadores, les pagamos el sueldo y no juegan. Entonces no es que no tenemos poco presupuesto, el problema es que no lo administramos de forma profesional”, agregó en aquella nota. Un año y medio después y pese a las buenas intenciones, los representantes seguían haciendo su negocio con Nacional.
El primer trancazo que tuvo Rodríguez fue con la ida de Iván Alonso a River argentino. El delantero tenía un año más de contrato, pero el club lo dejó ir y los hinchas explotaron en las redes sociales. En enero de 2016 Rodríguez expresó públicamente que había tomado “la mejor decisión para Nacional, pero la peor para el presidente”.
La mala imagen que le generó la ida del goleador, hizo que meses después el presidente no aceptara ofertas que recibió por Diego Polenta, a pesar del crítico momento financiero de la institución. Al conocerse el interés de clubes argentinos por el capitán, los hinchas se pronunciaron fuertemente en Twitter bajo el hashtag #PolentaNoSeVa. Finalmente Polenta terminó su contrato a mitad de 2018 y quedó libre, sin ninguna ganancia para la institución.
El pase de Rodrigo Amaral fue otro foco de tensiones. De los US$ 3 millones que el club había tasado su cláusula de rescisión, cerró la operación con el empresario Daniel Fonseca por la mitad. El acuerdo generó un gran revuelo entre los hinchas. El pase de Felipe Carballo a Sevilla también hizo temblar el piso del presidente. El monto de la operación fue por US$ 2,9 millones y a Nacional le correspondía el 70%, pero solo ingresó al club el 53% porque el 17% pertenecía a un comisionista español. Otros juveniles, como Juan Manuel Sanabria, Guillermo May, Franco Israel, representados por Boselli, se fueron del club por la cláusula de rescisión. Esto provocó la asamblea de este año en la que se votó cortar relaciones con él.
Mejor dirigente
Rodríguez fue elegido como mejor dirigente uruguayo en la encuesta Fútbolx100 de El Observador tras concluir el Uruguayo Especial 2016. Tras un año de gestión recibió la distinción debido al título en ese torneo y a que había avanzado a cuartos de final de la Copa Libertadores, quedando eliminado por penales frente a Boca Juniors en La Bombonera.
Inés Guimaraens
Ese Campeonato Uruguayo fue el único que ganó Nacional en los últimos tres años, además de los torneos cortos Intermedio 2017 y 2018, y Apertura 2018. Cosechó una racha negativa frente a Peñarol: disputó 10 clásicos en la cancha de los que ganó dos (ambos amistosos), perdió cuatro y empató cuatro. En los escritorios ganó el del Uruguayo Especial.
Haber mantenido a los técnicos es un hecho para destacar de la actual gestión. Respetó el contrato de Gustavo Munúa, contratado por Ache y luego le dio continuidad al trabajo de Martín Lasarte y apostó este año a Alexander Medina.
El crecimiento del complejo de Los Céspedes, ponerle a sus canchas el nombre de glorias del club, el aumento del padrón social a 83 mil asociados y ganar la Copa Libertadores sub 20, son hitos que también marcaron la presidencia de Rodríguez.
Parque Central
El 25 de setiembre último los hinchas de Nacional disfrutaron de una fiesta completa. El Gran Parque Central presentó un marco jamás visto, con casi 30 mil personas en las tribunas para enfrentar a San Lorenzo, pero el camino a ese momento estuvo plagado de polémicas. La nueva etapa se inició a mediados de 2016 con varios proyectos presentados, algunos rechazados por los propios socios y una inversión que creció a US$ 29 millones y una deuda de US$ 8 millones.
Se quebró la directiva
El año pasado, en medio de rumores de alejamiento del presidente y por primera vez en muchos años, los tricolores votaron por separado la memoria y el balance. El balance fue aprobado, pero la memoria (gestión de la directiva) no. El pasivo del club rondaba los US$ 20 millones.
A mediados de este año los dirigentes Antonio Palma y Alejandro Orellano renunciaron a la comisión de contrataciones cuando se enteraron que el presidente había contratado a Agustín Sant’Anna sin consultarles. Se denunció que Rodríguez le estaba pagando un favor a Francisco Casal y varios hinchas se manifestaron frente a la sede pidiendo su renuncia.
Varias de estas decisiones unipersonales de Rodríguez (como participar a fines de 2016 en la movida de un grupo de clubes de Primera división para impulsar la salida de Wilmar Valdez, así como la de firmar este mes la presentación de un nuevo Estatuto en la AUF sin consultar en directiva) calentaron la interna. Este jueves se espera una áspera asamblea y será la última oportunidad que tendrá Rodríguez para defender su gestión.
Para saber
Este jueves a la hora 20 se realiza la asamblea para tratar la Memoria y Balance del club del período 2017/2018.
La misma fue aprobada en primera instancia por los integrantes de la comisión directiva y hoy se pone a consideración de los asociados.
En su informe, la Comisión Fiscal del club explica que “el presente ejercicio muestra una importante pérdida (aproximadamente US$ 5.600.000) lo que aunado a la asistencia financiera a la obra del Gran Parque Central explica el incremento del pasivo” de la institución. De todas formas, la comisión “propone el voto favorable” del presente balance.