La yerba mate, una de las infusiones más consumidas en Uruguay, Argentina y otros países de Sudamérica, volvió a captar la atención de la comunidad científica luego de que un equipo de investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del CONICET encontraran evidencias de que algunos de sus compuestos podrían contribuir a retrasar el avance de la enfermedad de Parkinson.
El hallazgo surge de una línea de investigación que lleva más de una década analizando el impacto de la Ilex paraguariensis (nombre científico) sobre las neuronas dopaminérgicas, las células cerebrales cuya pérdida progresiva está asociada con la dolencia neurodegenerativa.
¿Por qué la yerba mate podría ayudar a retrasar el Parkinson?
Los estudios realizados por especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA mostraron que los extractos de yerba mate favorecen la supervivencia de las neuronas dopaminérgicas y ayudan a retrasar su deterioro en modelos experimentales.
Según explicó el investigador Juan Ferrario, neurobiólogo especialista en Parkinson y uno de los responsables del proyecto, los compuestos presentes podrían estimular mecanismos celulares vinculados con la eliminación de residuos que se acumulan en el cerebro de los pacientes con Parkinson. Este proceso, conocido como autofagia, es considerado clave para proteger las neuronas y reducir el avance de la enfermedad.
"Hace 40 años se observó que entre tomadores de café había menos prevalencia de desarrollar la enfermedad. Desde ahí se empezaron a observar otras infusiones. Lo importante son los polifenoles, en particular el ácido clorogénico, y el café y el mate son los que más tienen", explicó el académico en diálogo con NOW 97.9 FM.
Juan Ferrario en diálogo con NOW 97.9 FM
Los resultados también mostraron que el extracto completo de yerba mate tuvo un efecto neuroprotector superior al observado en otros antioxidantes utilizados como referencia en el laboratorio.
Uno de los elementos que más interés despertó entre los científicos es el ácido clorogénico, un polifenol antioxidante presente de forma natural en la Ilex paraguariensis. Las pruebas indicaron que esta sustancia podría desempeñar un papel relevante en la protección de las neuronas al activar mecanismos relacionados con el metabolismo energético y la limpieza celular.
Además, los investigadores observaron que algunos compuestos de la yerba favorecen el crecimiento de axones y dendritas, estructuras fundamentales para la comunicación entre neuronas.
"El mate no es un medicamento, pero se podría pensar en una píldora. De hecho, en Japón se están haciendo píldoras de ácido clorogénico" - Juan Ferrario, neurobiólogo especialista en Parkinson y uno de los responsables del proyecto "El mate no es un medicamento, pero se podría pensar en una píldora. De hecho, en Japón se están haciendo píldoras de ácido clorogénico" - Juan Ferrario, neurobiólogo especialista en Parkinson y uno de los responsables del proyecto
Aunque los resultados son alentadores, los especialistas aclararon que las investigaciones se realizaron en modelos experimentales y que todavía son necesarios estudios clínicos en seres humanos para determinar si estos efectos pueden trasladarse a pacientes con Parkinson.