La provincia argentina de Corrientes avanza en negociaciones para concretar una nueva inversión foresto-industrial de gran escala. Tras el anuncio de una planta de celulosa fluff de US$ 2000 millones en Ituzaingó, ahora un proyecto encabezado por la empresa Central Puerto busca instalar un aserradero en el Parque Foresto-Industrial de Santa Rosa, una iniciativa que demandaría más de US$ 40 millones.
La iniciativa todavía se encuentra en etapa de evaluación y conversaciones entre la compañía y el Gobierno local, aunque en las últimas semanas sumó definiciones que alimentan las expectativas de avanzar hacia su concreción. De confirmarse, se convertiría en uno de los espacios de mayor capacidad del país y fortalecería el desarrollo de la cadena forestal correntina.
¿Qué se sabe del nuevo aserradero de gran escala que busca asegurar Argentina?
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, confirmó que Central Puerto proyecta construir un aserradero de gran escala en el Parque Industrial de Santa Rosa. El mandatario indicó que las obras podrían comenzar durante este año si continúan avanzando las gestiones iniciadas con la empresa.
La inversión rondaría los US$ 40 millones y permitiría instalar una planta con una capacidad cercana a 450.000 toneladas anuales, destinada a la producción de madera sólida para exportación. El emprendimiento también contempla el aprovechamiento de residuos forestales para generar energía mediante biomasa, integrando la actividad industrial con la producción energética.
Central Puerto desembarca en este proyecto con una posición relevante dentro del sector forestal. La empresa posee más de 160.000 hectáreas entre Corrientes y Entre Ríos, incorporadas tras la adquisición de activos forestales de distintas compañías. Cerca del 93% de esas plantaciones se encuentran en territorio correntino, lo que garantizaría el abastecimiento de materia prima para el futuro establecimiento.
Valdés señaló además que la provincia busca consolidarse como un polo foresto-industrial mediante un esquema de incentivos fiscales y estabilidad jurídica para atraer inversiones de largo plazo. En ese marco, también solicitó al ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, revisar el piso mínimo exigido por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), actualmente fijado en US$ 200 millones, con el objetivo de facilitar el acceso de proyectos industriales de economías regionales como el forestal.
Desde el Parque Foresto-Industrial Santa Rosa también confirmaron el interés de la compañía. El presidente del consorcio del parque, Juan Ramón Sotelo, informó al sitio Argentina Forestal que directivos y equipos técnicos de Central Puerto recorrieron las instalaciones y mantuvieron reuniones con empresas ya radicadas para evaluar las condiciones de una eventual instalación.
El eventual desembarco del nuevo aserradero se suma al impulso generado por el proyecto de ARPUL SA en Ituzaingó. Esa futura planta producirá celulosa fluff, utilizada en artículos de higiene absorbentes, con una capacidad inicial de 800.000 toneladas anuales, ampliable a un millón de toneladas. La empresa prevé abastecerse de madera certificada, operar con energía renovable y aportar excedentes de electricidad generada a partir de biomasa.