La idea de celebrar los cien años de la construcción del Palacio Legislativo une a Lucía Topolansky, Beatriz Argimón y Carolina Cosse. Las tres últimas vicepresidentas, y por tanto, presidentas de la Asamblea General y la Comisión Administradora trabajaron para obtener recursos y desarrollar proyectos con el objetivo de homenajear semejante obra y aggiornarla a estos tiempos.
“A esa fecha -el 25 de agosto de 2025- hay que llegar con todo el glamour porque el Palacio Legislativo no solo es un edificio, es un símbolo”, decía Topolansky en 2018. Sin embargo, las iniciativas registraron pocos avances, incluidas las últimas propuestas por Cosse que fueron un paso más allá y llegaron a la controversia.
Para agosto del año pasado, la vicepresidenta organizó un festival pero debió cancelarlo luego que se armara polémica porque costaría US$ 200 mil. Tras esto, en mayo de este año dio a conocer un proyecto de obras en el entorno del palacio por unos US$ 10 millones que volvió a recibir críticas porque coincide con momentos de restricción presupuestal.
Cuatro meses después, el proyecto sigue sin avances, lo que lleva a legisladores de la oposición a pensar que “dormirá el sueño de los justos”.
En este caso, la propuesta incluye una reconfiguración de la circunvalación con incorporación de áreas verdes y mejoras en la circulación así como la transformación de un tramo de la avenida General Flores en semipeatonal y la construcción de un edificio polifuncional en un predio aledaño destinado a “programas de expansión de la capacidad edilicia institucional, así como a usos educativos y sociales”.
Para estas obras, el Parlamento cuenta con un fondo específico que fue creado durante el gobierno de Tabaré Vázquez y los montos mayores se dispusieron en la gestión de Luis Lacalle Pou.
El programa 747 (“acondicionamiento y actividades por los 100 años del Palacio Legislativo) tiene para este año un crédito vigente por $415 millones, de los cuales hasta ahora gastó $63 millones, de acuerdo con datos del Sistema Integrado de Información Financiera (SIIF) revisado por El Observador.
La cantidad disponible es menos de un cuarto de la que había dejado prevista la administración de Lacalle Pou, ya que a fines de 2025 la Comisión Administradora aprobó en el artículo 15 de su presupuesto un “decremento de $1.200 millones correspondiente al programa 747”.
Ese dinero se volcó a rentas generales. “Cuando asumió esta administración entendimos que esa cifra era exagerada y resolvimos —también por votación— devolver 30 millones de dólares al MEF para atender otras prioridades del país, como el Plan Invierno, atención en hospitales y otras necesidades urgentes”, dijo Cosse en ese entonces.
Los datos del SIIF muestran que en 2025 había $1.755 millones en el fondo y se gastaron $370 millones.
El fondo se compone del dinero que se genera por vacantes en la Comisión Administrativa y ambas cámaras (senadores y diputados), es decir que tiene recursos propios.
Al anunciar el proyecto, Cosse planteó que celebrar los 100 años del Palacio es una decisión que se tomó “hace mucho tiempo” y que el edificio pensado en ese entonces hoy está rodeado de mucha vida: miles de estudiantes, comercios, vecinos, visitantes, turistas y muchísimo tránsito.
En este sentido, la vicepresidenta se preguntó si se podía hacer algo para recibir mejor a los turistas, mejorar el barrio y la seguridad o si no debía hacerse nada y dejar “todo como está”.
“Son preguntas que nos hacemos y que queremos que la sociedad también se haga”, planteó y señaló que para “ordenar” la discusión habían elaborado una propuesta con el apoyo de profesionales de enorme trayectoria y experiencia: docentes grado 5 de la Facultad de Arquitectura, equipos de la Intendencia y de los municipios.
“Queremos que lo que se haga sea transparente: con licitaciones, controles y participación de múltiples instituciones y actores de la sociedad. Además, proponemos hacerlo por apenas una cuarta parte del dinero que se había previsto en la legislatura pasada. Ahora la palabra la debe tomar toda la sociedad”, sentenció.