Con fuego cruzado de “barro” y “grosería” entre las bancadas del Partido Nacional y el Frente Amplio, la Cámara de Senadores aceptó este miércoles la renuncia del dirigente del MPP, Charles Carrera. Pese a que los blancos adujeron en sala que deberían haber votado el pedido de desafuero de la fiscal Silvia Porteiro antes que la dimisión –a tal punto que el nacionalista Javier García se negó a levantar la mano cuando esta se trató–, el Parlamento selló el tema y ahora la pelota está en la cancha de la Fiscalía para eventualmente pedir la formalización.
“El Frente Amplio no va a cuestionar en ningún aspecto el accionar de la fiscal Porteiro. Si tomó la decisión a 30 días de la elección, entendemos que es porque ese es el tiempo que le llevó el estudio de esta causa”, sostuvo en sala la senadora emepepista Sandra Lazo, quien enfatizó en que la izquierda “confía en el sistema republicano” y contraatacó leyendo los chats entre el exsenador Gustavo Penadés y Pablo Iturralde que le costaron su cargo de presidente del Directorio del Partido Nacional.
La exposición de Lazo terminó de alinear a toda la bancada de izquierda en una posición contraria a la esgrimida por varios compañeros suyos y hasta validada por el propio Carrera en el oficio que envió a la Corte Electoral para informar que no se considere su candidatura al Senado: allí cuestionó que la fiscal “sorprendentemente” pidió su desafuero a “32 días de una elección nacional y al día siguiente de que se presentara públicamente la lista 609” en el teatro El Galpón, lo que a su juicio “tiene toda la apariencia de operación política” que “tiende a enrarecer y disminuir el desempeño” de su fuerza política.
Los senadores del Frente Amplio “valoraron” la renuncia de Carrera para “presentarse ante la Justicia como cualquier hijo de vecino” y el senador Daniel Caggiani expuso sobre su “honorabilidad” al repasar su "origen humilde" en Minas de Corrales y su trayectoria. La oposición acusó a los blancos de “romper” la tradición de “no debatir” ante casos sensibles que están en la Justicia, como a su entender habían acordado ante la expulsión de Penadés.
El oficialismo, por su parte, hizo énfasis cada vez que pudo en que Carrera “hizo solidaridad con dinero ajeno” y en que el Frente Amplio se negaba a reconocer que el exdirector general de Secretaría del Ministerio del Interior cometió abuso de funciones. El nacionalista Jorge Gandini atacó la “cero autocrítica” de la izquierda ironizando con que “al final Charles Carrera estuvo bien”, y su colega Javier García complementó que acababan de escuchar de la oposición “la legitimación y el encubrimiento de un delito”: “Yo no voto la renuncia (de Carrera), yo voto el desafuero”.
En el entorno de Yamandú Orsi confían en que con esto le “pusieron la lápida” al caso y el comando aguarda a las futuras consultas de opinión pública para medir su impacto en la recta final de cara a las elecciones, según reconstruyó El Observador.
En horas en que la última encuesta de Equipos Consultores le marca una intención de voto del 43%, que aumenta al 46% en un escenario de repregunta, en el Frente Amplio confían en que la elección se define en un núcleo duro de unos 100 mil indecisos que ni siquiera siguen este tipo de temas que tanto resuenan en los medios de comunicación.
El caso, sin embargo, deja heridas en un Frente Amplio que ha hecho énfasis en que "gobierne la honestidad" y al MPP sin uno de sus principales operadores en el Parlamento. El expresidente José Mujica cuestionó en Búsqueda la “actitud pusilánime” de sus compañeros al utilizar el Hospital Policial pese a ser civiles.
La dirigencia del Frente, en tanto, aplaudió a Carrera cuando anunció en la Huella de Seregni que renunciaba para no ampararse en los fueros, y el dirigente recibió este domingo el abrazo militante a lo largo del banderazo organizado por la fuerza política en la Rambla de Montevideo. Tanto Carrera como sus abogados y el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, han declarado su convicción de que el ahora exsenador no cometió ningún delito y en que el caso de Víctor Hernández ameritaba una asistencia “humanitaria” de parte de la cartera.
"Por supuesto que no fueron razones humanitarias las que inspiraron al señor Charles Carrera", retrucó a su turno el nacionalista Jorge Gandini. "Sin duda fue indebido internarlo una vez dado de alta a él (Hernández) y a su hermano durante tres años y medio, hasta que Víctor Hernández resolvió iniciar un juicio y una demanda contra el ministerio. Ese día le cargaron sus pertenencias y se las mandaron a La Paloma".
Su correligionario Javier García lo acusó en tanto de dimitir "no por razones éticas" sino "porque falta menos de un mes para las elecciones y esto resta votos".
El candidato Orsi, por su parte, ha celebrado la decisión de Carrera de dar un paso al costado e indicó que deberán aguardar a la Justicia. El ahora exsenador confirmó que no cobrará el subsidio que le correspondería por haber sido legislador, pero mantendrá todas sus responsabilidades en el MPP y de representación del sector ante la fuerza política.
En el Senado, entre varias acusaciones ajenas al orden del día, el Frente cuestionó que el oficialismo pretendió “sustituir el rol de la Justicia” y que ya culpabilizó a Carrera previo al juicio.