El ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, consideró que "nunca hubo una respuesta tan robusta del Estado" como la que se está dando en este momento para atender a las personas que están en situación de calle y dijo que nunca le diría a un vecino o una organización social que no le dé un plato de comida a un indigente.
Civila fue entrevista en Todo un Tema de El Observador Streaming, donde se refirió a las medidas que lleva adelante la administración de Yamandú Orsi para atender el fenómeno de las personas en situación de calle, que ha crecido en los últimos años y fue identificado como un "punto débil" del gobierno.
Desde el jueves de la semana pasada rige en Uruguay la alerta roja para personas en situación de calle, que faculta al Estado a realizar una evacuación obligatoria de las personas que estén a la intemperie por motivos de salud y de extrema vulnerabilidad, sobre todo teniendo en cuenta los meses de invierno. Es una política que se aplicó el año pasado por unos tres meses y que este año el gobierno resolvió repetir.
En el poco tiempo que lleva en marcha, los operativos por la alerta roja ya superaron la cantidad de traslados diarios que se habían registrado en 2025, algo que, para Civila, se explica por un "fenómeno que viene creciendo de forma sostenida desde hace muchos años", pero también por una mejor captación del Estado, gracias a la "experiencia acumulada".
"Tengo la hipótesis de que la alerta, con la experiencia acumulada más todo lo que hicimos entre la (alerta roja) pasada y esta (...) nos está permitiendo llegar a gente a la que no llegamos el año pasado", consideró.
También reconoció que la presencia policial "tiene un efecto" en lograr que las personas accedan al traslado, aunque sostuvo que la "enorme mayoría" ingresan a los refugios y centros de protección del Mides de forma voluntaria.
"La enorme mayoría entran voluntariamente, aún con las críticas que pueda haber sobre el sistema que muchas son de recibo, porque hay experiencias negativas", señaló el ministro.
Consultado sobre cuál es su postura sobre ayudar —con dinero u objetos— a las personas en situación de calle y si eso podría incentivar que permanezcan a la intemperie, Civila respondió: "Nunca podría compartir esa afirmación, la de no ayudar porque puedo incentivar o estimular a que permanezcan en esa situación".
"Son personas expuestas a muchísimos riesgos y en un estado de vulnerabilidad extremo. Esto no quiere decir que el Estado genere condiciones para que permanezca ahí. Ahora, no le voy a decir nunca a un vecino, a una ONG, no le des un plato de comida a una persona. Me revuelve las tripas. No lo comparto", afirmó.