Los intendentes avanzan con el gobierno para relanzar el programa Uruguay Impulsa, conocido como Jornales Solidarios, con la idea de poner en marcha una nueva edición durante el otoño.
Una delegación del Congreso de Intendentes se reunió con el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, para discutir la continuidad del programa de empleo que es financiado por el gobierno nacional y los gobiernos departamentales.
Tras el encuentro, el presidente del Congreso de Intendentes y jefe comunal de Paysandú, Nicolás Olivera, explicó que existe acuerdo entre los líderes departamentales para avanzar con el Poder Ejecutivo en una nueva etapa del programa.
“En la última sesión del Congreso, por unanimidad, todos los intendentes entendíamos que era necesario avanzar con el Poder Ejecutivo en lo que tiene que ver con el programa Uruguay Impulsa, más conocido como Jornal Solidario”, señaló.
Según explicó, la reunión buscó acordar la implementación de una nueva edición del plan, que es evaluado positivamente por los gobiernos departamentales.
“Se evalúa como un muy buen programa, en donde a partir del trabajo, de la labor que aporta también valor público, es una buena solución para los departamentos”, afirmó.
Nueva edición del programa de jornales
La intención de las intendencias es que el programa vuelva a funcionar en los próximos meses, especialmente para cubrir tareas vinculadas a la temporada otoñal.
“La idea nuestra era tenerlo en funcionamiento para otoño, lo que tiene que ver con el barrido otoñal y buena parte de esas actividades”, explicó Olivera.
En ese sentido, indicó que existe disposición del gobierno para avanzar rápidamente en una nueva convocatoria.
“Hay voluntad del gobierno de avanzar en esto. La idea es en otoño poder poner en práctica el llamado”, dijo.
El último llamado del programa contempló alrededor de 5.500 puestos de trabajo en todo el país. En la edición más reciente también se modificó el esquema laboral.
“Antes eran por quincenas y después la última edición fue mensual. Ya no es la persona que trabaja 12 jornales al mes, sino la persona que trabaja los 25 jornales al mes”, explicó.
Para habilitar una nueva etapa del programa será necesario aprobar un proyecto de ley que defina la cantidad de cupos y el tiempo de duración.
Empleo, una de las principales preocupaciones
Durante la reunión también se abordaron temas vinculados al desarrollo productivo del país y la competitividad del interior.
Olivera señaló que el empleo es una de las principales inquietudes de los gobiernos departamentales.
“Yo diría que en el ranking de las preocupaciones de los intendentes el empleo está arriba”, afirmó.
Aunque en el encuentro no se trató el plan nacional de empleo anunciado por el Ministerio de Trabajo, el jerarca dijo que esperan coordinar acciones con esa cartera.
“Ojalá que con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social podamos estrechar vínculos porque hace falta. Las noticias que uno ve en el tema empleo no son las que queremos ver”, sostuvo.
Crisis industrial y preocupación por el empleo en el interior
Olivera también expresó preocupación por la situación de varias industrias instaladas en su departamento, que atraviesan dificultades económicas.
“No nos recuperamos de una que caemos en otra. Estamos con el tema del Portland, con el tema de Ambev, y Fricasa que con los que tenía y con los que suma van 400 trabajadores al seguro de paro”, señaló.
En el caso del sector frigorífico, advirtió que los números actuales hacen difícil sostener la actividad.
“El directorio de Fricasa decía que por cada vaca que faenamos perdemos entre 150 y 200 dólares. Más trabaja, más pierde”, afirmó.
El jerarca sostuvo que esta situación refleja problemas estructurales vinculados a la competitividad del país.
“Si no mejoramos los índices de productividad y no achicamos un poco la carga fiscal, estamos peligrando también con otras industrias”, agregó.
Expectativa por proyecto industrial en Paysandú
En paralelo, Olivera se refirió al proyecto industrial impulsado por la empresa HIF Global para instalar una planta en Paysandú, que podría generar miles de empleos durante su construcción.
“Se está hablando de picos de 3.200 trabajadores durante la obra, con un promedio de 1.500 personas trabajando durante los 36 meses que duraría la construcción”, explicó.
Luego de finalizada la obra, la planta mantendría entre 300 y 400 empleos permanentes, además de la actividad indirecta asociada.
Sin embargo, advirtió que la concreción del proyecto depende de definiciones vinculadas al suministro y al costo de la energía.
“UTE tiene buena parte de la llave para que la empresa entienda viable el avance”, afirmó.