¿Por qué en su primera visita apostólica a la región el papa visitará el país menos religioso de todos? ¿Cómo se gestó su venida? ¿En qué consistirá su agenda y con quiénes se reunirá? El Observador dialogó con obispos, autoridades y especialistas para explicar los elementos que rodean la llegada de León XIV a Uruguay.
El factor Francisco
Milton Tróccoli es obispo de la Diócesis de Maldonado, Punta del Este y Minas y actual presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU). Cuando se le preguntó las razones por las que León XIV decidió iniciar su gira apostólica latinoamericana, fue contundente: “Era una visita que había prometido el papa Francisco, visitar Argentina y Uruguay. Después se fue postergando y por motivos de salud no la pudo cumplir. Ahora, el papa León quiere cumplir esto, que era un deseo de Francisco”.
Recordó, además, que León manifestó su interés de viajar a Perú, una tierra tan identificada con su labor religiosa, y por eso se concretó la recorrida conjunta por la región.
Para que un papa realice una visita a un país debe existir una doble invitación: de los mandatarios de turno y de los obispos. En el caso de Francisco, recordó Tróccoli, lo hicieron los expresidentes Tabaré Vázquez, José Mujica y Luis Alberto Lacalle Pou, además de los obispos en reiteradas ocasiones. En octubre del año pasado, Yamandú Orsi visitó al papa en el Vaticano y le cursó la invitación, al igual que lo hicieron los obispos. Además, Uruguay cuenta con un hombre en la primera línea de la Santa Sede: el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo.
El fallecido papa Francisco no solo instó a Astorga a continuar con su labor, sino que, cuando ella colgó los hábitos, también le brindó apoyo económico.
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No solo el presidente Orsi y la CEU intercedieron ante el Vaticano para solicitar una visita papal. También desde hace algunos años, los intendentes Carlos Enciso (Florida) y Nicolás Olivera (Paysandú) venían planteando iniciativas en el mismo sentido ante la Nunciatura Apostólica, tanto durante el papado de Francisco, como en el de León, contaron los jerarcas a El Observador. Tanta insistencia dio resultado y ahora el papa visitará los dos departamentos.
La de León XIV es la tercera visita que un papa realiza a Uruguay. La primera fue en 1987, cuando Juan Pablo II estuvo apenas dos días, que se recuerdan hasta ahora por la enorme cruz que se levantó en su honor en bulevar Artigas y avenida Italia. Su llegada se realizó dentro de una gira por la región, en la que hizo escala en Montevideo, para agradecer el papel del país en el fin del diferendo entre Argentina y Chile por el Canal de Beagle.
Un año después, volvió en una gira pastoral de tres días que incluyó una ceremonia en el Estadio Centenario y visitas a Florida, Salto y Cerro Largo.
El papa León y la IA
Tróccoli conoció a León hace algunos años en una reunión de obispos que se realizó en Roma. El presidente de la CEU destacó el conocimiento que el papa tiene sobre la región y la visión sobre el momento que vive la humanidad, algo que dejó plasmado en su primera encíclica titulada "Magnifica humanitas", donde aborda el impacto de la Inteligencia Artificial en las personas.
“Él ve que eso está marcando un cambio de época, y cómo la Iglesia también tiene que aprender a evangelizar y a llevar a Jesús en este mundo de la Inteligencia Artificial. Por eso también se ha hablado mucho de su primera encíclica”, agregó.
Troccoli recordó que a fines del siglo XIX y comienzos del XX estuvo al frente de la Iglesia Católica el papa León XIII, que en su época escribió una encíclica sobre el impacto de la revolución industrial.
“Ahora también hay un cambio de época importante, marcado por la Inteligencia Artificial. El Papa también quiso tener una palabra, sobre eso. Y está en sintonía también con su predecesor".
Distintas fuentes consultadas por El Observador señalaron que la encíclica del jefe de la Iglesia fue analizada no solo por católicos y que generó un interés fuera de los ámbitos religiosos. En ese sentido, indicaron que la visita a Uruguay de León XIV puede acercarlo a personas que no necesariamente pertenecen al mismo credo.
Además, indicaron, la llegada de una figura de la magnitud mundial del papa coloca a Uruguay con un destaque inusitado en el mapa mundial que espera ser aprovechado para posicionar al país.
Agenda intensa
El papa León llegará a Uruguay en la tarde del viernes 6 y está prevista una reunión con el presidente Yamandú Orsi en el Palacio Estévez. Luego del encuentro, la idea es que se acerquen otras autoridades del gobierno así como de los poderes Legislativo y Judicial.
En la mañana del sábado 7, el papa viajará a Paysandú, donde oficiará una misa a la que se espera que lleguen turistas no solo de Uruguay sino de Argentina y Brasil, dijo el intendente Olivera.
Hace un mes, llegó a Paysandú una delegación del Vaticano para comenzar a definir cuestiones logísticas. Se está definiendo el lugar, que será un predio al aire libre. Olivera explicó que de momento se evalúan dos alternativas, una de las cuales podría ser junto al Río Uruguay, dependiendo de las condiciones climáticas.
Olivera dijo, además, que es está analizando que la visita del papa quede en la historia sanducera y en ese sentido se está evaluando la instalación de una estatua o algún tipo de señalización en la ciudad luego de la misa.
Al término de la celebración, está previsto que León XIV retorne a la capital y mantenga una reunión con sacerdotes y religiosas en la Catedral de Montevideo, explicó Tróccoli. Luego del encuentro, el papa será llevado a una recorrida en Casavalle.
“Es una zona donde hay más de veinte obras sociales que están desde hace cincuenta años allí. Nos parece un lugar significativo, porque hay mucha gente de la Iglesia trabajando allí, desde la obra del Padre Cacho o las Hermanas de Santa Teresa de Calcuta, además de colegios. Hay una serie de obras sociales de mucho tiempo que están ahí presentes y por eso nos parecía un lugar emblemático para un encuentro con quienes trabajan en la pastoral social”, agregó el presidente de la CEU.
En la noche del sábado 7 realizará una ceremonia en el Estadio Centenario en la que espera una llegada masiva de público, escolares y grupos de distintas parroquias de diferentes puntos del país.
A la mañana siguiente, el papa viajará a Florida, donde se aguarda con enorme expectativa la misa que oficiará en la fecha de la patrona del Uruguay, explicó a El Observador el intendente Enciso. “En la ciudad se está generando un movimiento y una expectativa importante en lo comercial, a nivel de ofertas de gente que se arrima para ver si puede hacer un regalo al papa, como por ejemplo artesanos”, dijo el intendente.
“Además, se están armando equipos de trabajo, limpieza y mejora de la ciudad, con plantaciones de flores en los espacios públicos y algunas intervenciones en las vías de comunicación”, añadió.
La historia de la Virgen de los Treinta y Tres
La Virgen de los Treinta y Tres es la patrona del Uruguay y se estima que llegó a estas tierras en el siglo XVIII, de la mano de jesuitas que arribaron desde Paraguay en las misiones evangelizadoras.
La imagen se encontraba en la Villa de la Florida cuando el 25 de agosto de 1825, el Congreso de la Florida declaró la Independencia de la Provincia Oriental del Imperio de Brasil. En su sitio web, la CEU vincula la imagen mariana con el desembarco de los 33 Orientales y los hechos posteriores: “El 14 de junio de 1825 se había constituido en la Villa el gobierno provisorio y el 25 de agosto de ese año la sala de representantes, presidida por el presbítero Larrobla, había proclamado la independencia de este territorio de todo poder extranjero. Era la consecuencia del desembarco, en la playa de la Agraciada, de los Treinta y Tres valientes que vinieron a liberar la patria y juraron libertad o muerte. Una firme tradición asegura que tanto el gobierno provisorio como la sala de representantes pusieron sus anhelos de libertad bajo la protección de Dios y a los pies de la imagen de la Virgen. Así fue que la gente comenzó a llamarla espontáneamente Virgencita de los Treinta y Tres”.
En 1857, Manuel Oribe -segundo jefe de los Treinta y Tres Orientales y fundador del Partido Blanco- le regaló una corona de oro, como cumplimiento de un voto hecho al naufragar en el barco en que volvía de un viaje a España. Unos años después, el obispo de Montevideo Mariano Soler dispuso la colocación de una placa en la parroquia de Florida alusiva a su condición popular.
Durante el siglo XX, en el año 1961, el papa Juan XXIII “la declaró patrona del Uruguay”, a partir de distintas solicitudes realizada desde distintos ámbitos. Fue el primero de los papas en interiorizarse en la historia de la Virgen de los Treinta y Tres.
Cuando en 1988 el papa Juan Pablo II realizó su segunda visita al país, llegó a Florida y veneró a la Virgen en lo que hoy es el Santuario Nacional del lugar. Luego ofició una multitudinaria misa en el Estadio Campeones Olímpicos de Florida, a la que se calcula que asistieron unas 15 mil personas y muchísima gente quedó fuera.
La segunda visita
Alfonso Bauer es obispo de la Diócesis de Florida y Durazno desde hace dos meses. Fue ordenado por León XIV, pero nunca lo vio. Espera hacerlo en setiembre en el Vaticano, cuando participe de dos actividades: asistirá a un curso de nuevos obispos y luego tendrá un encuentro con el papa junto a autoridades eclesiásticas uruguayas.
Las peregrinaciones del 8 de noviembre a Florida convocan a centenares de personas y en este caso se esperan varios miles. Por lo tanto, explicó Bauer, la misa no se realizará en el santuario sino en un predio abierto. Se está trabajando en un mecanismo para que las personas puedan inscribirse y acceder por sectores -obviamente de forma gratuita- y luego se destinará un espacio a aquellos que quieran acercarse sin haberse anotado. Se esperan delegaciones de todo el país, muchas de las cuales llegarán en ómnibus trasladando niños y jóvenes.
La Diócesis aguarda la llegada el mes que viene de la segunda avanzada de Vaticano para ajustar detalles. “Ya estamos trabajando desde distintos ángulos, con distintas comisiones, coordinando también con Montevideo, con la CEU desde el punto de vista logístico y coordinando con la Intendencia de Florida. Aquí en el Obispado y las distintas parroquias, queremos que sea como un antes, un durante y un después. El fin de semana pasado mandé una carta para que se lea en cada parroquia y para invitar a la oración de preparación. Estamos preparando todo lo que se nos viene, desde la logística, desde la comunicación, desde la liturgia, desde la pastoral”, agregó Bauer.
Entre ateos y creyentes
“Todos los cultos religiosos son libres en el Uruguay. El Estado no sostiene religión alguna”. Con esas dos frases, en el artículo 5 de la Constitución de 1917, se ponía fin a una polémica iniciada en el siglo XVIII durante el gobierno de Pedro Berro, que continuó con las dictaduras de Lorenzo Latorre y Máximo Santos y se cristalizó en el segundo gobierno de José Batlle y Ordoñez, a partir de la propuesta elaborado por la Asamblea Constituyente que modificó la Constitución de 1830.
Uruguay es el país más laico de América Latina y hay quienes se sienten orgullosos de que así sea. Sin embargo, la visita de una figura de trascendencia genera un impacto innegable a nivel social, porque además de ser el responsable de la Iglesia es el jefe de Estado del Vaticano y por eso será recibido por autoridades oficiales.
Miguel Pastorino es doctor en Filosofía y dirige en la Universidad Católica el Centro CORE, que agrupa las formaciones humanísticas. Entre sus temas de interés, figuran la filosofía de las religiones, la laicidad y la bioética, entre otros asuntos.
En diálogo con El Observador, dijo que en Uruguay hay “un supuesto cultural” que “confunde el Estado laico con la sociedad secular".
“Uruguay tiene un Estado laico, México también. Tener un Estado laico no te hace tener una sociedad muy secularizada como la uruguaya. A veces se dice que somos como lo que somos por el Estado laico y no es así, porque México no es como nosotros y tiene un Estado laico”, explicó Pastorino.
“El Estado laico es un acuerdo que lo celebra tanto el Estado como la Iglesia. De hecho, monseñor Mariano Soler, que murió en 1908 antes del (segundo gobierno del) batllismo, reclamaba una Iglesia libre y un Estado libre”, agregó.
De acuerdo al especialista eso a veces no se conoce en el imaginario colectivo. “La laicidad es un principio de igualdad celebrado tanto por el Estado como por las Iglesias, o sea, porque es un principio de libertad y de igualdad en las sociedades democráticas. Es algo siempre a celebrar también por los católicos”, dijo Pastorino.
En Uruguay el 20% de la población se define atea o agnóstica. El resto son creyentes de distintos credos; los católicos son el 32%. “Si bien hay menos católicos, pero eso no quiere decir que haya menos religión”, agregó.
“En Uruguay hay un montón de gente que cree en un montón de cosas espirituales, practica un montón de terapias que son de contenido religioso, no les llama religión, pero son religiosas. Entonces, hay un mito con el Uruguay no religioso que tampoco es cierto, si bien es verdad que a nivel numérico tenemos el mayor porcentaje de ateos, pero no estamos hablando de una cosa mayoritaria”, concluyó.
De todas maneras, explicó, el papa “no viene a hablarle solo a los creyentes”, y puso como ejemplo la encíclica sobre Inteligencia Artificial.
“No se necesita creer en Dios para compartir esa mirada antropológica, ética, política. Ese tipo de cosas son relevantes para una sociedad. Entonces, el papa desde su mensaje y su tradición, no viene a hablar solo a los creyentes, no es una visita para los católicos” concluyó.
Atuendo personalizado
La prenda más notorias cuando los sacerdotes celebran las misas es la casulla. Se trata del atuendo litúrgico que se coloca sobre el alba (la túnica blanca), con un tipo de diseño similar al de un poncho.
En general es de seda o de una tela suave, varía el color según el tiempo litúrgico del año, y luce delicados bordados realizados con hilos de diferentes tonalidades con motivos como cruces, espigas, o alguna referencia a Jesús.
La Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) está pensando en diseñar una casulla especial para la ocasión, que también utilice León XIV, que tenga grabada la fecha o algún detalle único que recuerde la visita del papa a Florida. El obispo Bauer señaló que al papa lo acompañarán en la misa obispos nacionales y extranjeros y sacerdotes locales.
Para esos casos, la CEU solicita a distintos proveedores que fabrican “ornamentos litúrgicos” que elaboren sus diseños, los presenten y luego se elige.
La misa contará con un importante coro, porque es parte de la celebración, compuesto por músicos de distintos lugares del país y también oriundos de Florida.